
La Comisión de Salud Pública abordará este lunes un mecanismo de solidaridad para garantizar dosis frente a enfermedades como la varicela, la poliomielitis, el tétanos y la difteria
22 de agosto de 2026.— El Ministerio de Sanidad ha convocado para este lunes, 24 de agosto, una reunión extraordinaria con las comunidades autónomas para abordar el suministro de vacunas destinado a la población inmigrante que permanece en Ceuta tras la entrada masiva de forma ilegal de cerca de 80.000 personas, registrada a finales de julio.
La convocatoria, realizada por el Ministerio que dirige Mónica García, tiene un único punto en el orden del día: «Mecanismo de solidaridad para vacunas en relación con la situación en Ceuta». El objetivo es coordinar con las comunidades autónomas la disponibilidad y el envío de dosis que permitan reforzar la protección frente a distintas enfermedades infecciosas.
Entre las vacunas que se pretende garantizar figuran la triple vírica, que protege frente al sarampión, las paperas y la rubéola, además de las correspondientes a varicela, poliomielitis, tétanos y difteria. La medida se plantea ante la situación sanitaria derivada de la concentración de miles de personas en la ciudad autónoma y las especiales condiciones de hacinamiento y salubridad que se han producido durante estas últimas semanas.
Una actuación coordinada ante una situación sanitaria excepcional
La reunión de la Comisión de Salud Pública se celebrará por vía telemática y reunirá a representantes del Ministerio y de las comunidades autónomas. La convocatoria pretende activar con carácter extraordinario y conseguir la colaboración entre las distintas administraciones para garantizar que las personas que aún permanen de forma ilegal en Ceuta, cerca de 8000, según ha reportado Policia Nacional, dispongan de las dosis necesarias.
La situación adquiere especial relevancia debido a la presión que la llegada masiva de inmigrantes ilegales ha generado sobre los servicios públicos de la ciudad autónoma. Sanidad ha informado de miles de atenciones médicas realizadas desde el inicio de la crisis, mientras los profesionales sanitarios han tenido que hacer frente a un incremento de la demanda asistencial.
Entre los problemas de salud detectados durante estas semanas se han comunicado casos de gastroenteritis, sarna, impétigo y tuberculosis, además de otras patologías relacionadas con las condiciones en las que permanecen algunas de las personas llegadas a la ciudad. La Sociedad Española de Epidemiología ha insistido, no obstante, en que el riesgo sanitario debe analizarse fundamentalmente desde la perspectiva de las condiciones de hacinamiento y permanencia.
La dimensión de la situación ha llevado también al Ministerio de Sanidad a preparar una nueva visita a Ceuta. Una delegación encabezada por el secretario de Estado de Sanidad y presidente del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Javier Padilla, se desplazará a la ciudad para analizar sobre el terreno el impacto de la crisis sobre el Hospital Universitario y los servicios de Atención Primaria. La visita se realiza para evaluar las necesidades asistenciales y la capacidad de respuesta de los servicios sanitarios, que están afrontando una presión extraordinaria desde finales de julio.
Vacunación y prevención
La decisión de recurrir a un mecanismo de solidaridad entre comunidades autónomas responde, a la necesidad del ministerio de reforzar las capacidades preventivas de Ceuta ante una situación excepcional.
La vacunación constituye una de las principales herramientas de salud pública para evitar la aparición y propagación de determinadas enfermedades transmisibles, especialmente cuando concurren circunstancias que pueden favorecer su transmisión.
En este contexto, disponer de suficientes dosis y establecer los mecanismos necesarios para administrarlas constituye una medida preventiva destinada tanto a las personas que permanecen en la ciudad como al conjunto de la población y a los profesionales que trabajan en los servicios públicos.
La reunión del próximo lunes deberá concretar las necesidades y la colaboración de las comunidades autónomas para hacer efectivo ese suministro extraordinario.
Una situación sanitaria que afecta igualmente a la población ceutí, a militares y agentes destinados y desplazados
La situación también está teniendo consecuencias sobre la propia población ceutí, también sobre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, militares y otros colectivos que desarrollan su labor directamente sobre el terreno. En los últimos días se han comunicado casos de sarna entre militares, policías y guardias civiles desplegados en Ceuta, mientras organizaciones profesionales han reclamado medidas de prevención y protección ante el riesgo biológico asociado a determinadas tareas de contacto directo y a las condiciones de trabajo existentes.







































































