
El 10 de abril de 1924 tuvo lugar el asalto al tren correo de Andalucía donde fueron asesinados dos empleados de Correos
Este suceso conmocionó a España por la brutalidad del asesinato de dos empleados de Correos durante el suceso.
Los malhechores buscaban apoderarse de las sacas que contenían las pagas de varias compañías coloniales a sus empleados, dinero y valores por aproximadamente un millón de pesetas. En la noche de ese día, a la altura de Aranjuez (Madrid) tres hombres se subieron al tren con intención de asaltar a los dos empleados de Correos, para apoderarse del citado botín. Consumado el atraco, se bajaron del tren en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), desde donde emprendieron la huida a Madrid.
Una pareja de la Guardia Civil que se encontraba en la estación de Córdoba, tuvo conocimiento de que el tren no había dejado la correspondencia en dos estaciones anteriores e inició las primeras diligencias y la comunicación de las novedades oportunas.
Fruto de estas primeras pesquisas se localizó a un taxista que declaró haber dejado a cuatro hombres en el Portillo de Embajadores (puerta de entrada a Madrid que estaba situada a mitad de camino entre las puertas de Toledo y Atocha).
Gracias a esta información, cuatro de los autores de los hechos fueron detenidos y posteriormente tres de ellos condenados a muerte y el último a una pena de 30 años de prisión.










































































