
El pasado 30 de junio y dos años de investigación, efectivos del SEPRONA de la Comandancia de Teruel, investigaron a dos personas como presuntas autoras de dos delitos, uno contra la flora y fauna, y otro al realizar la caza careciendo de autorización del titular del terreno cinegético.
Fue el 28 de enero de 2024, y gracias a la excelente colaboración que existe entre la Guardia Civil y los agentes de protección de la naturaleza (APNs) del Gobierno de Aragón, estos últimos, tuvieron conocimiento del abatimiento de un gamo de forma irregular en el coto de caza de Orihuela del Tremedal, el cual fue recogido por los investigados y trasladado a una nave en la localidad de Bronchales, donde los APNs lo requisaron.
Seguidamente, los agentes de la Guardia Civil tomaron muestras de ADN tanto del animal como del lugar donde fue abatido, y las remitieron al Laboratorio de Criminalística, Departamento de Medio Ambiente de la Guardia Civil en Madrid, quienes, tras cotejarlas, elaboraron un informe en el que coincidían las muestras tomadas.
Por lo anterior, y teniendo a los presuntos autores identificados, desde el día de los hechos, los agentes del SEPRONA de la Guardia Civil de Teruel, procedieron a investigarlos como presuntos autores de un supuesto delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos y por cazar careciendo de autorización del titular del terreno cinegético.
Tanto las diligencias instruidas como las personas investigadas fueron puestas a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Teruel, plaza nº 1












































































