
Los hechos se produjeron el pasado 20 de junio en las inmediaciones del polígono industrial de la localidad madrileña.
Debido a la cercanía de varias empresas de logística situadas a escasos metros del foco del incendio fue necesario llevar a cabo la evacuación de numerosos trabajadores. Al lugar se desplazaron varias dotaciones de bomberos, un helicóptero, drones y dos equipos forestales.
Ardieron más de 2 hectáreas de campo además del almacenamiento de una empresa de aluminio y una finca de olivos, llegando a estimarse daños valorados en casi 300.000 euros.











































































