icono FACEBBOK icono TWITTER icono TWITTER icono YOUTUBE icono CARTAS AL DIRECTOR icono_INSTAGRAM.jpg icono DIRECCION icono DIRECCION

cabeceratribunabenemerita

revista tecnica guardia civil 

Gistau Ferrando, Miguel. Valencia, 10.VII.1872 – Madrid, 6.XI.1920. Militar, periodista y escritor.

Era hijo de Miguel Gistau Ferrer, nacido en Burdeos (Francia) y músico mayor de la Academia de Infantería (1882) y de la Academia General Militar (1883), e Isabel Ferrando Rico.

Cursó el bachillerato en el Instituto de Toledo y en marzo de 1890 ingresó como soldado voluntario en la Compañía de Infantería de la Academia General Militar, al tiempo que se preparaba para su ingreso en este centro, que conseguiría al año siguiente. Al haber fallecido su padre en 1890 tuvo que hacerse cargo de sus tres hermanos menores, uno de los cuales, Antonio, perteneció al Cuerpo de Ingenieros.

Disuelta la Academia General en junio de 1893, pasó a continuar sus estudios a la de Infantería, en la que fue promovido a segundo teniente en julio del año siguiente y destinado al Regimiento de Cuenca, de guarnición en Alcalá de Henares.

En julio de 1895 se le concedió pasar al Cuerpo de la Guardia Civil, con destino en la 6ª Compañía de la Comandancia de Guadalajara. Los años siguien­tes cambió de destino con frecuencia. Durante su estancia en Madrid cursó los estudios de perito mecá­ni­co electricista en la Escuela de Artes e Industrias.

En 1897 fue trasladado a la Plana Mayor de la Guardia Civil de Puerto Rico, haciéndose cargo de la Línea de Naranjito y seguidamente del mando de la 3ª Guerrilla Volante, con la que entró en operaciones y se enfrentó a los insurrectos y, posteriormente, a las tropas americanas. Por su comportamiento en los encuentros y servicios que prestó recibió una Cruz roja al Mérito Militar, que le sería mejorada en 1900 por una Cruz de igual clase, pero pensionada, en premio al encuentro mantenido con los americanos en Hormigueros.

En septiembre de 1898 regresó a la Península y a su llegada fue destinado a la Comandancia de Huesca y posteriormente, se le nombró profesor del Colegio de Oficiales.  

En agosto de 1900 obtuvo el empleo de primer teniente y volvió a servir en la Comandancia de Guadalajara y en noviembre fue nombrado auxiliar de profesor del Colegio para Oficiales de la Guardia Civil.

Los años siguientes prestó sus servicios en el Ministerio de la Guerra, en la Dirección General de la Guardia Civil y en las coman­dan­cias de Madrid y Guadalajara, regresando en 1905 a la Dirección General, en la que se manten­dría hasta su muerte.

En 1910 fundó la “Revista Técnica” de la Guardia Civil, de periodicidad mensual, que nació, como se decía en su artículo de presentación, para "ser útil", compendiando las materias jurídicas, reglamentarias, históricas, técnico-profesionales o del movimiento del personal que afectaban a un cuerpo policial que por entonces contaba con más de veinte mil efectivos repartidos por toda España y que estuvo presente hasta julio de 1936, publicándose hasta entonces un total de 317 números. 

En 1914 la Guardia Civil obtuvo el reconocimiento oficial para la utilización de la dactiloscopia, con la creación del Servicio de Identificación Judicial. Por su parte, en 1953 la Academia Especial de la Guardia Civil constituyó el denominado Laboratorio de Técnica Policial y en 1983 se creó el Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil, antecedente directo del actual Servicio de Criminalística (SECRIM), que en 2008 culminó el proceso de ordenación actual.  

También se dedicó a labores periodísticas, ejerciendo como redactor técnico de El Diario Universal desde 1903, cargo que tendría que abandonar en 1907 para dedicar todos sus esfuerzos a la redacción de una historia de la Guardia Civil, que comenzaría a ser distribuida en ese mismo año a sus suscriptores y cuya adquisi­ción sería recomendada por real orden a las comandancias y dependencias de la Guardia Civil.

En 1908 fundó y pasó a dirigir la revista El Mundo Militar, de carácter decenal y que a partir de 1918 se convertiría en mensual.

El 6 de noviembre de 1920 fallece en Madrid, Miguel Gistau, con el empleo de Teniente Coronel, precursor de la actividad criminalística en la Guardia Civil, autor de la Cartilla Antropológica difundida en el año 1905.