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Espada tropa Caballería modelo 1832

La Guardia Civil desde la fundación del Instituto ha dispuesto de armas tanto para las fuerzas de a pie como para las montadas.

En principio eran armas adoptadas por el Ejército, al que pertenecía la Guardia Civil, y en otros casos eran fabricadas especialmente para este Cuerpo.

Hay que distinguir entre espadas y sables. Las espadas disponen de una hoja recta, larga y fuerte, con filo corrido, siempre en el exterior, pudiendo tenerlo en el interior o bien, en su último tercio y son armas para herir de punta, usadas por ello por la Caballería.

Los sables son de hoja curva, ancha y reforzada, con un solo filo en el exterior, y dos en la punta. Se empleaban como de corte o de punta, y por ello, usada por la Caballería Ligera.

La espada es la que más modificaciones ha tenido desde las más sencillas formadas de una hoja o cuchilla larga, con su mango o empuñadura y separadas ambas partes por una barreta en forma de cruz recta, hasta las más complicadas de los siglos XV y XVI, que complicaban la guarnición dándole forma de un lazo, para proteger mejor la mano la vez que aumentaba su longitud y anchura. En el siglo XVII las empuñaduras son de taza, o de concha que cubrían las manos y con dos largos gavilanes rectos que servían para desviar del cuerpo la punta de la espada del adversario.

Con ligeras modificaciones fue empleada durante el siglo XVIII hasta que el sable fue adoptado como arma de guerra, y va a desaparecer como tal, para presentarse a mediados del XIX con dimensiones más pequeñas como arma de distinción en actos oficiales o para paseo, con el nombre de espada de ceñir o espadín, aunque también subsistirá como espada de montar, hasta su desaparición de forma definitiva, a finales del siglo XIX.

En virtud de la R.O.C. de fecha 15 de junio de 1844, la cual traslada el Ministro de la Guerra (Gral. Narváez) al Inspector General de la Guardia Civil (Duque de Ahumada), la Guardia Civil, en su fundación fue dotada de las siguientes armas blancas para la infantería y la caballería: El SABLE MODELO 1818: “Sable de los que usa la Infantería del Ejército” y la ESPADA DE TROPA DE CABALLERÍA DE LÍNEA como las empleadas para la Caballería.

Respecto al machete este es un arma blanca que puede herir con su punta o con su filo, aparte de servir como herramienta que era como se utilizaba cuando no se precisaba utilizar el arma de fuego. Por eso los primeros machetes constituyeron dotación de las tropas de Artillería y Zapadores, y más tarde, se asignaron también, al resto de los Servicios del Ejército.

En la Guardia Civil se adoptó por RO. De 26 de mayo de 1859, el denominado El MACHETE modelo 1859 “PARA LA GUARDIA CIVIL” en sustitución del sable para Tropa de Infantería, Modelo 1818. Contenía las iniciales G.C., un pomo rematado con un yelmo, y los gavilanes con forma de dos leones agazapados.

La R.O.C. de 26 de marzo de 1864 dispone se cese en la fabricación del Machete modelo 1859 y que se sustituya para la Infantería, por el “Sable que antes usaba y que aún conserva la mayor parte de sus Tercios”. Se refiere al SABLE MODELO 1818. “PARA TROPA DE INFANTERÍA”, adoptado en 1844.

Los machetes-bayonetas o bayonetas-machetes utilizados por la Guardia Civil han seguido el criterio y normativa del Ejército. Se han utilizado la bayoneta de la Guardia del rey Amadeo I, el machete modelo 1907 para artillero, o los machetes modelos 1913, 1941 y 1944 para mosquetón Máuser del Ejército. También se han utilizado machetes de procedencia extranjera como el machete de Infantería modelo 1881 o la bayoneta modelo 1891 empleadas en Cuba o hachas tagalas utilizadas en la insurrección filipina.

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