
Las asociaciones profesionales de la Guardia Civil y los sindicatos de la Policía Nacional mantienen una posición común mientras esperan la propuesta definitiva del Ministerio para los agentes de Clases Pasivas
La reivindicación de una jubilación digna para los miembros de la Guardia Civil y de la Policía Nacional ha entrado en una fase decisiva. Tras la última reunión mantenida con la Secretaría de Estado de Seguridad, las asociaciones profesionales representativas de la Guardia Civil y los sindicatos de la Policía Nacional han reafirmado su unidad de acción y han dejado claro que no aceptarán una solución que deje fuera a parte del colectivo.
El encuentro, celebrado en un clima que las propias organizaciones han calificado de "diálogo y responsabilidad", ha servido para trasladar a la Administración una posición conjunta elaborada tras meses de trabajo técnico y de análisis de las distintas alternativas planteadas durante la negociación.
Lejos de dar por concluido el proceso, las organizaciones consideran que la negociación entra ahora en su momento más importante.
Una reivindicación histórica
La aplicación de coeficientes reductores para permitir una jubilación anticipada en condiciones similares a las ya existentes para otras profesiones de riesgo constituye una de las principales reivindicaciones de policías nacionales y guardias civiles desde hace años.
El reconocimiento de la profesión de riesgo supondría avanzar hacia un modelo que tenga en cuenta la penosidad, peligrosidad y exigencia física que caracterizan el trabajo desarrollado por ambos cuerpos durante toda su vida profesional.
En los últimos meses se han producido avances importantes para el personal incluido en el Régimen General de la Seguridad Social.
Sin embargo, desde el primer momento las organizaciones dejaron claro que no aceptarían una solución parcial.
Su objetivo siempre ha sido uno: que ningún guardia civil ni ningún policía nacional quede excluido del nuevo modelo de jubilación, con independencia del régimen al que pertenezca.
Septiembre marcará el futuro de los agentes de Clases Pasivas
El principal asunto abordado durante la última reunión fue la situación de los miembros encuadrados en el régimen de Clases Pasivas.
Según trasladó la Secretaría de Estado de Seguridad, el Ministerio presentará durante el próximo mes de septiembre una propuesta definitiva para este colectivo, considerado por todas las organizaciones como la prioridad absoluta de la negociación.
La expectativa es máxima.
Las asociaciones profesionales de la Guardia Civil y los sindicatos policiales han manifestado que estudiarán con detalle el contenido de esa propuesta antes de fijar una posición definitiva, aunque han reiterado que mantendrán la misma firmeza con la que han trabajado desde el inicio del proceso.
Su mensaje es claro.
No habrá una solución satisfactoria mientras exista un solo agente que quede al margen del futuro sistema.
La fuerza de una negociación basada en la unidad
Si algo ha caracterizado este proceso ha sido la imagen de unidad ofrecida por las organizaciones representativas de ambos cuerpos.
Asociaciones profesionales de la Guardia Civil y sindicatos de la Policía Nacional han comparecido conjuntamente durante toda la negociación, trasladando un mensaje común y evitando que las diferencias internas debilitaran una reivindicación compartida.
Esa unidad ha permitido centrar el debate en el objetivo principal y trasladar al Ministerio una posición sólida y coherente.
En su comunicado conjunto, las organizaciones recuerdan que esa cohesión constituye su principal fortaleza y anuncian que continuará siendo la base de las próximas negociaciones.
Porque, insisten, una jubilación digna no puede depender del régimen de cotización al que pertenezca cada agente.
Un compromiso que trasciende a una generación
La negociación abierta no afecta únicamente a quienes se encuentran próximos a la jubilación.
Las decisiones que se adopten durante los próximos meses marcarán el futuro de miles de guardias civiles y policías nacionales que desarrollarán su carrera profesional durante las próximas décadas.
Por ello, las organizaciones consideran imprescindible que el futuro modelo nazca con vocación de estabilidad, garantizando la igualdad de trato entre todos los integrantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La creación de la mesa técnica impulsada por la Secretaría de Estado de Seguridad y las sucesivas reuniones mantenidas durante los últimos meses reflejan que el proceso continúa avanzando, aunque todavía quedan aspectos esenciales por resolver.
Un mensaje de tranquilidad, pero también de vigilancia
Tras el encuentro, asociaciones profesionales y sindicatos han querido trasladar un mensaje de tranquilidad a todos los agentes.
Reconocen que existen avances, valoran positivamente el mantenimiento del diálogo institucional y destacan el compromiso expresado por la Secretaría de Estado de Seguridad de presentar una propuesta definitiva para el colectivo de Clases Pasivas.
No obstante, también advierten de que permanecerán "expectantes y vigilantes" hasta conocer el contenido concreto de esa propuesta.
La experiencia acumulada durante años de reivindicaciones les lleva a actuar con prudencia.
Las expectativas son razonablemente optimistas, pero el éxito de la negociación dependerá de que la futura solución responda realmente al principio que todas las organizaciones han defendido desde el primer día.
Que ningún guardia civil ni ningún policía nacional quede atrás.
Porque quienes han dedicado su vida a proteger la seguridad de los ciudadanos merecen alcanzar el final de su carrera profesional con las mismas garantías y el mismo reconocimiento, independientemente del régimen en el que hayan cotizado.
Ese sigue siendo el objetivo común.
Y será el verdadero criterio con el que las asociaciones profesionales de la Guardia Civil y los sindicatos de la Policía Nacional juzgarán la propuesta que el Ministerio del Interior se ha comprometido a presentar el próximo mes de septiembre.







































































