
Los autores localizaron una caja fuerte en el interior de la vivienda y, debido a las dificultades, volvieron pasados unos días para tratar de extraerla nuevamente
Los hechos ocurrieron durante el mes de agosto, cuando los propietarios de dicha vivienda se encontraban disfrutando de sus vacaciones estivales. Al regresar de las mismas, los afectados se encontraron con la vivienda vandalizada, registrada y dándose cuenta de la ausencia de una caja fuerte que presuntamente contenía dinero y joyas.
Como consecuencia de estos hechos, el Área de Investigación del Puesto Principal de Los Alcores inició la investigación para el esclarecimiento del robo. La Guardia Civil constató a través de distintas informaciones obtenidas que los presuntos autores habían estado realizando una vigilancia previa al inmueble, cerciorándose de la ausencia de sus moradores.
La Guardia Civil constató que los autores a través de la vigilancia sobre la vivienda tuvieron la plena certeza de la ausencia de los moradores, favoreciéndose de ello para acceder a la misma. Una vez dentro de la misma, localizaron una caja fuerte bajo unas medidas de anclaje que impedían extraerla fácilmente, lo que conllevó que los autores volviesen en una segunda ocasión a la vivienda con las herramientas necesarias para proceder a su extracción nuevamente.
Las primeras pesquisas llevadas a cabo por la Guardia Civil hicieron sospechar de un vehículo que circulaba por las inmediaciones de la vivienda en la fecha que se produjo el robo, constatando según la investigación que correspondía con un vehículo de alquiler. A raíz de esta información la Guardia Civil obtuvo la plena identificación de la persona de quien constaba el alquiler de dicho vehículo.
A raíz de esta información, y tras un mes de un complejo análisis de indicios la Guardia Civil intensificó la principal línea de investigación para obtener la identificación de otras cuatro personas relacionadas entre sí y que según las informaciones y pesquisas previas eran susceptibles de ser los autores del robo.
Como consecuencia de estas identificaciones se desarrolló un dispositivo de localización de todos los sospechosos, procediendo a su detención al unísono, siendo personados ante la Autoridad judicial competente como presuntos autores de un delito de robo con fuerza.









































































