
La Policía Municipal localizó al sospechoso en el centro de la ciudad cuando comprobaba su identidad. Tenía pendiente una orden de detención por su presunta vinculación con el ataque de Can Parellada. Los tres primeros detenidos permanecen en prisión provisional
La investigación abierta por el tiroteo en el que dos agentes de la Guardia Civil resultaron heridos en Tarrasa (Barcelona) suma un nuevo detenido. La Policía Municipal de la localidad arrestó durante la tarde del miércoles 7 de octubre a un cuarto sospechoso relacionado con el ataque armado contra los dos guardias civiles, ocurrido el pasado 1 de octubre en el barrio de Can Parellada.
El arresto se produjo en el centro de Tarrasa, en las inmediaciones del Ayuntamiento, cuando agentes de la Policía Municipal procedieron a identificar al sospechoso. Al introducir sus datos en los sistemas policiales comprobaron que sobre él pesaba una orden de búsqueda y detención relacionada con la investigación del tiroteo. La actuación permitió localizarlo de forma prácticamente casual, ya que los agentes municipales no acudieron inicialmente al lugar con el objetivo específico de localizar al sospechoso.
Fuentes consultadas por medios locales señalan que la orden había sido emitida en el marco de las actuaciones desarrolladas por los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil. Posteriormente, los investigadores procedieron a continuar las diligencias para determinar cuál fue exactamente su participación en los hechos.
La investigación de Mossos d'Esquadra y Guardia Civil deberá determinar si participó directamente en el enfrentamiento armado, si tuvo algún otro tipo de intervención o cuál fue su relación con el resto de los implicados.
El detenido reside, según las informaciones recabadas por este medio, en la calle de Europa, a escasa distancia del lugar donde se produjo el tiroteo. Los Mossos realizaron además un registro en su domicilio después de la detención
Según fuentes próximas al caso, la orden de detención que pesaba sobre él lo consideraba una persona potencialmente peligrosa y se mantenía abierta la posibilidad de que pudiera estar armado.
Tres detenidos, ya en prisión provisional
La nueva detención se produce dos días después de que el Juzgado de Instrucción número 3 de Tarrasa decretara el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de los tres primeros detenidos.
Los tres hombres fueron detenidos durante la madrugada del 2 de octubre por agentes del Grup Especial d'Intervenció (GEI) de los Mossos d'Esquadra en un local situado en los bajos de los bloques de viviendas de la calle de Europa donde se habían refugiado algunos de los sospechosos.
El juez investiga a los tres por presuntos delitos de tentativa de homicidio, lesiones y atentado contra agentes de la autoridad.
Con esta nueva detención son ya cuatro las personas detenidas en relación con el ataque, la investigación todavía no se considera cerrada y los investigadores trabajan para reconstruir de manera precisa la actuación de cada uno de los participantes.
Una persecución que terminó en un ataque armado
Los hechos se remontan a aproximadamente las 22:30 horas del jueves 1 de octubre.
Dos agentes de la Guardia Civil, pertenecientes a la Comandancia de Barcelona, realizaban servicio de paisano y se desplazaban en un vehículo camuflado cuando detectaron un automóvil sospechoso en las inmediaciones del área de servicio de Porta de Barcelona, en la AP-7, en el término de Castellbisbal.
Los agentes intentaron identificar a los ocupantes, que emprendieron la huida. Según las informaciones difundidas tras el suceso, durante la persecución llegaron incluso a intentar arrollar a los guardias civiles.
El seguimiento terminó en el barrio de Can Parellada, concretamente en la calle de Europa, donde los agentes localizaron nuevamente el vehículo. Fue entonces cuando los delincuentes dispararon a los agentes.
Los guardias civiles, respondieron utilizando sus armas reglamentarias. Uno de los agentes recibió cuatro impactos de bala —dos en el abdomen, uno en una pierna y otro en un brazo— y tuvo que ser trasladado al Hospital Parc Taulí de Sabadell, donde fue intervenido quirúrgicamente. El segundo agente también resultó herido por arma de fuego y fue trasladado a la Mútua de Terrassa.
Además de los disparos, uno de los agentes que había quedado tendido en el suelo fue golpeado por los atacantes.
Una investigación que continúa
La investigación está siendo desarrollada por la DIC de los Mossos d'Esquadra en coordinación con la Guardia Civil. Tras las primeras detenciones se practicaron registros en viviendas y locales relacionados con los sospechosos, con participación de unidades especializadas como el GEI, el ARRO y la Brigada Mòbil.
Los tres primeros detenidos ya se encuentran en prisión provisional. El cuarto sospechoso, detenido ahora por la Policía Municipal, ha quedado igualmente a disposición de la autoridad judicial, mientras los investigadores tratan de determinar qué hizo exactamente durante la noche del 1 de octubre y cuál fue su relación con los otros implicados.
Mientras tanto, la situación de los dos guardias civiles ha evolucionado favorablemente. El agente que recibió cuatro impactos de bala continúa recuperándose, mientras que su compañero recibió el alta hospitalaria después de permanecer ingresado varios días.








































































