
Uno de los animales presentaba una grave herida en el cuello provocada por un collar que había quedado incrustado en la piel por el crecimiento del can
26 de agosto de 2026.- La Guardia Civil ha investigado a una persona como presunta autora de un delito de maltrato animal cometido contra dos perros de raza Akita Inu, en la localidad de Santa Eugènia.
Los hechos fueron conocidos por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) a raíz de una denuncia interpuesta ante la Policía Local de Santa Eugènia. La patrulla del SEPRONA de Sant Joan inició las correspondientes actuaciones y comprobó que los dos animales se encontraban en deficientes condiciones de bienestar. Uno de ellos presentaba una grave lesión alrededor del cuello, consistente en una herida profunda de entre dos y tres centímetros.
Tras la inspección, los agentes constataron que la lesión podría haber sido provocada por el propio collar del animal, que no habría sido adaptado a su tamaño durante su crecimiento, llegando a quedar incrustado en la piel y provocándole una lesión de consideración.
Ante la situación en la que se encontraban los animales, se procedió a su retirada con el objetivo de garantizar su protección y asistencia veterinaria. La actuación fue posible gracias a la colaboración y coordinación entre la Guardia Civil, la Policía Local y la Alcaldía de Santa Eugènia, así como con el personal de la Fundació Natura Parc, que facilitó los medios necesarios para la atención y traslado de los animales.
Tras recibir los primeros cuidados, ambos perros fueron trasladados a las instalaciones de la Fundació Natura Parc, donde permanecen bajo atención veterinaria y reciben el tratamiento necesario para la recuperación de sus lesiones.
La Guardia Civil instruyó las correspondientes diligencias, que fueron puestas a disposición de la autoridad judicial competente.
La Guardia Civil recuerda que la tenencia responsable de animales de compañía implica garantizar unas condiciones adecuadas de salud, higiene, alimentación, alojamiento y bienestar, así como realizar una supervisión adecuada de su estado físico y adaptar los elementos de sujeción a las características y necesidades del animal.
La falta de los cuidados necesarios, la utilización de elementos de sujeción inadecuados o la ausencia de supervisión pueden ocasionar lesiones y sufrimiento a los animales y, en función de las circunstancias, pueden ser constitutivas de infracciones administrativas o de un presunto delito de maltrato animal previsto en el Código Penal.
La Guardia Civil agradece la colaboración ciudadana y recuerda que cualquier situación de riesgo, desatención o sospecha de maltrato animal puede ser comunicada a través del teléfono 062.









































































