
Los detenidos realizaban butrones desde viviendas o locales colindantes, asaltaban a los empleados de la sucursal y los intimidaban con armas blancas. De los delitos cometidos en las localidades de Montserrat (Valencia) y Benetusser (Valencia) consiguieron sustraer más de 120.000 euros
- Fueron detenidos al frustrar los agentes el siguiente de sus robos en una sucursal bancaria de la localidad de Benifaió (Valencia)
20 de agosto de 2026.- La Guardia Civil ha detenido a los ladrones de sucursales bancarias cuando trataban de cometer su tercer robo. De los asaltos anteriores consiguieron sustraer la cantidad de 120.300 euros intimidando a los trabajadores con armas blancas y ordenándoles abrir la caja fuerte y el cajero automático.
Sobre las 08:00 horas del 26 de noviembre de 2025, tres hombres no identificados cometieron un delito de robo con violencia e intimidación en una entidad bancaria de la localidad de Montserrat tras forzar la puerta de una vivienda abandonada pareada con la oficina bancaria. Realizaron un butrón para acceder a la misma, donde esperaron la llegada de los empleados de la sucursal y, tras comprobar que desconectaron la alarma, fueron asaltados, intimidados con armas blancas y se les ordenó abrir la caja fuerte y el cajero automático de donde sustrajeron la cantidad de 46.370 euros en billetes de diverso valor. Tras inmovilizar a las víctimas y sustraer el dinero huyeron de la localidad.
Por estos hechos es por lo que los agentes del Equipo de Policía Judicial de Almussafes dieron inicio a la investigación. Durante el robo, los asaltantes ocultan sus rostros con pasamontañas, portan guantes y hacen gala de una enorme profesionalización. Evitan portar teléfonos móviles y, en su huida, eligen rutas por carreteras sin lectores de matrícula ni cámaras de vigilancia de tráfico.
El 23 de marzo de 2026, por agentes del Puesto de Bocairent, se localizan en un local comercial sin uso anejo a una oficina bancaria de la localidad, dos butrones sin finalizar. Tras tener conocimiento de este hecho y ante la posibilidad de que los autores pudieran estar realizando preparativos para asaltar a los empleados de la entidad bancaria en el momento de su apertura al día siguiente, es por lo que se establece un servicio de vigilancia sobre la citada oficina bancaria. Sin embargo, tras toda una noche con el dispositivo dispuesto para actuar y por cuestiones que se desconocen, los autores de estos hechos no realizaron el asalto a la entidad bancaria.
Entre las 08:00 y 08:18 horas del 14 de abril de 2026, se comete un robo con violencia e intimidación en una sucursal de Benetusser. Con idéntico modus operandi, los presuntos autores de los hechos, para acceder a la oficina bancaria y desde un inmueble deshabitado contiguo, realizan un agujero butrón en la zona trasera y, una vez dentro, esperan la llegada de las trabajadoras de la sucursal, las cuales llegan de forma escalonada, siendo retenidas por los asaltantes conforme accedían. Tras el visionado de las imágenes de las cámaras de seguridad de la entidad, se aprecia que los autores emplean un modo similar al observado en Montserrat, y que ocultan sus rostros con pasamontañas y hacen uso de guantes. Las pesquisas e indagaciones llevadas a cabo por el Equipo de Policía Judicial de Alfafar permitió saber que una testigo había detectado la presencia de tres individuos extraños sobre las 00:00 horas del día 12 de abril al escuchar ruidos desde el lugar dónde practicaron el butrón. Así se pudo averiguar que los autores de los hechos, preparaban el butrón en horas intempestivas, al menos, con un día de antelación. En esta ocasión, los delincuentes consiguieron sustraer la cantidad de 73.930 Euros.
Por los investigadores se pudieron observar enormes similitudes entre el relato dado por las víctimas del atraco a Montserrat y las de Benetusser, que aportaron valiosos detalles coincidentes, especificando el papel desarrollado en los atracos por cada uno de los autores, pero el principal dato fue un rasgo físico del que dirigía al resto de autores. Esta información dio un gran avance a la investigación, poniendo el foco de los investigadores sobre un clan familiar asentado en la localidad de Paterna, cuyos miembros poseen un relevante historial delictivo, habiendo sido detenidos por atracos a entidades bancarias.
El 01 de agosto de 2026, se localiza al principal sospechoso en la localidad de Benifaió. La presencia de este individuo en la citada localidad cobró sentido para los investigadores cuando el domingo 9 de agosto de 2026, un testigo que reside en el piso superior de una oficina de Benifaió escuchó entre las 07:00 y 08:00 horas, sonidos que provenían del inmueble colindante tratándose de una casa deshabitada, por lo que decidió acudir a las fuerzas de seguridad para comunicar los hechos. Desplazada una patrulla del puesto principal de Almussafes para la comprobación de los hechos, confirmó que se había accedido al inmueble deshabitado al observar daños en la puerta y la existencia de un butrón en la pared medianera del inmueble a la altura de la entidad bancaria. Se comprobó que únicamente faltaba por perforar la placa de yeso desmontable de la parte de la entidad bancaria.
Al tener conocimiento de ello, y entender que los autores del butrón podrían pretender asaltar la entidad bancaria a primera hora del día siguiente lunes, tal y como sucedió en los atracos de Montserrat y Benetusser, desde la mañana del domingo se estableció un servicio permanente de vigilancia discreta sobre el inmueble. En esta ocasión, el dispositivo culminó con éxito cuando a las 06:50 horas del lunes, los agentes detectaron la presencia de un vehículo ocupado por tres hombres, identificando rápidamente al sospechoso. Mientras el coche se disponía a estacionar a escasos 35 metros de la sucursal bancaria, se alertó al resto del dispositivo, comprobando el personal de vigilancia que, tras descender del vehículo, los autores se adentraban en el inmueble anejo a la oficina bancaria portando guantes, al mismo tiempo que se colocaban pasamontañas. Mientras los autores del hecho finalizaban el butrón, la USECIC de la Guardia Civil irrumpió en el inmueble, momento en el que los tres autores escaparon hacia la parte superior del inmueble, y desde las azoteas intentaron huir siendo detenidos gracias a la coordinación y preparación del dispositivo policial.
Entre el material intervenido había ocho cuerdas de un metro con las que pretendían atar a los empleados del banco, tres pasamontañas, armas blancas y guantes. Se comprobó que el vehículo utilizado por los detenidos estaba sustraído y se le habían colocado placas de matrícula de otro vehículo que también habían sido sustraídas.
Los detenidos son 3 hombres de 27, 34 y 53 años y nacionalidad española. Se les atribuyen los siguientes delitos: 2 robos con violencia, una tentativa de robo con violencia, 2 delitos de daños, uno de sustracción de vehículo a motor, uno de falsedad documental, pertenencia a grupo criminal y hurto. Para dos de los detenidos se ha decretado el ingreso en prisión.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Equipo Técnico de Policía Judicial de Almussafes. Es necesario poner de relieve la importancia de la colaboración ciudadana.
Las diligencias fueron entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Carlet Plaza número 2.










































































