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La embarcación se encontraba a unas dos millas de la costa de Cala Pi cuando comenzó a entrar agua. Los especialistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil, desplegados en la zona con motivo del eclipse, acudieron rápidamente al lugar y pusieron a salvo a todos los ocupantes

La contemplación del histórico eclipse solar del pasado miércoles 12 de agosto dejó en Mallorca una de las intervenciones de emergencia más relevantes de la jornada en el mar. Cinco personas, entre ellas dos menores de edad, tuvieron que ser rescatadas después de que la embarcación recreativa en la que navegaban comenzara a hundirse frente a la costa de Cala Pi, en el municipio mallorquín de Llucmajor.

El incidente se produjo mientras los ocupantes de la embarcación se encontraban en el mar para contemplar el eclipse solar. La lancha navegaba aproximadamente a dos millas de la línea de costa cuando comenzó a entrar agua, poniendo en riesgo a las cinco personas que se encontraban a bordo.

La emergencia fue especialmente delicada debido a que se produjo en una jornada en la que miles de personas se habían concentrado en distintos puntos del litoral balear para observar el fenómeno astronómico. Precisamente, la Guardia Civil había establecido un dispositivo especial de seguridad y vigilancia marítima ante la extraordinaria concentración de personas y embarcaciones prevista con motivo del eclipse.

La rápida intervención de los GEAS

La presencia en la zona de especialistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) resultó determinante. Los agentes se encontraban desplegados en las inmediaciones como parte del dispositivo especial y, tras recibir el aviso, se dirigieron rápidamente hacia la embarcación siniestrada.

Los especialistas procedieron al rescate de los cinco ocupantes y a su traslado hasta tierra, culminando la intervención sin que se produjeran víctimas ni personas heridas.

La actuación de los GEAS evitó que una avería que inicialmente se produjo durante una jornada de ocio y observación astronómica pudiera terminar convirtiéndose en un accidente de consecuencias mucho más graves.

Otro incidente marítimo en la misma zona

El episodio no fue el único incidente registrado frente a Cala Pi durante la jornada del eclipse.

Otra embarcación, de aproximadamente 12 metros de eslora, sufrió un incendio en la misma zona. Hasta el lugar se desplazaron efectivos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y nuevamente especialistas del GEAS.

En este segundo caso, los cuatro tripulantes fueron recogidos inicialmente por embarcaciones que se encontraban en las proximidades, sin que tampoco se registraran víctimas ni heridos.

El balance de los incidentes marítimos puso de manifiesto la importancia del dispositivo especial desplegado en Baleares ante la enorme concentración de embarcaciones que se produjo durante el eclipse.

Un dispositivo reforzado ante un fenómeno excepcional

El eclipse solar total del 12 de agosto congregó a miles de personas en Baleares y provocó una importante concentración de embarcaciones frente a determinados puntos del litoral. La elevada presencia de personas en el mar obligó a extremar las medidas de vigilancia y respuesta de los servicios de emergencia.

En el conjunto de Baleares se registraron numerosas incidencias relacionadas directa o indirectamente con la jornada, aunque desde la Dirección General de Emergencias se calificó el balance general como dentro de la normalidad teniendo en cuenta la extraordinaria afluencia registrada.

Además de los incidentes de Mallorca, en Menorca la Guardia Civil y Salvamento Marítimo tuvieron que auxiliar y escoltar hasta el puerto de Mahón a siete personas que navegaban en piraguas sin iluminación después del eclipse, ante el riesgo de que pudieran ser abordadas por otras embarcaciones.

El rescate de Cala Pi constituye, en definitiva, uno de los episodios que mejor refleja el trabajo desarrollado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad durante una jornada excepcional. Mientras miles de personas dirigían su mirada hacia el cielo para contemplar un fenómeno astronómico histórico, los especialistas de la Guardia Civil permanecían pendientes del mar para responder ante cualquier emergencia.

En este caso, esa vigilancia permitió que cinco personas, dos de ellas menores, pudieran regresar a tierra sanas y salvas después de que su embarcación comenzara a hundirse a dos millas de Cala Pi

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"