
Los especialistas del SEPRONA han puesto en conocimiento de las autoridades competentes una decena de infracciones detectadas. Se trata de conjuntos prehistóricos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La Guardia Civil ha contado con la colaboración del Área de Patrimonio del Ayuntamiento de Moratalla.
06 de julio de 2026. La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado en Moratalla la operación ‘Rupestris’, una investigación enmarcada en el ‘Plan para la Defensa del Patrimonio Históricio Español’, que ha permitdio destapar una decena de infracciones en diferentes materias que afectaban a un conjunto prehistórico del municipio moratallero y a fauna protegida de la Zona de Especial Conservación (ZEC) Sierra de Villafuerte.
Las actuaciones se iniciaron hace unas semanas, cuando especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil se coordinaron con técnicos del Área de Patrimonio del Ayuntamiento de Moratalla, para llevar a cabo un dispositivo de inspección en los conjuntos prehistóricos de arte rupestre declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco del municipio moratallero, para detectar y, en su caso, esclarecer una posible afección a los mismos, provocados por la intensa actividad de canteras cercanas.
Una vez en el lugar, el equipo conjunto inspeccionó los conocidos abrigos de los conjuntos prehistóricos de Fuente de Sabuco y La Cañaica en la pedanía de Calar de la Santa, término municipal de Moratalla, que albergan conjuntos prehistóricos de arte rupestre de estilo esquemático y levantino, considerados de los más importantes de la península ibérica, que, además, cuentan con la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y Bienes de Interés Cultural (BIC) en la Ley de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
Durante la inspección se detectaron varios depósitos de tierra en los abrigos donde se encuentran las pinturas rupestres. También se constató una continua actividad de aporte de piedras y tierra procedentes de dos canteras cercanas a una zona en restauración muy próxima a los conjuntos rupestres, con maquinaria pesada que transportaba dichos materiales por un camino de tierra suelta.
El paso de esta maquinaria producía gran cantidad de polvo en suspensión que podría afectar al igual que las vibraciones originadas por el tránsito a los abrigos donde se encuentran los conjuntos rupestres. Este camino había sido modificado y ampliado sustancialmente, para favorecer el paso de la maquinaria de gran tonelaje.
En la zona de restauración, los guardias civiles y técnicos localizaron gran cantidad de piedras que habrían caído empujadas en los trabajos de restauración y de la actividad de las canteras, llegando hasta el mismo barranco de la Tapia, produciendo daños importantes en las diferentes sabinas y especies vegetales que se encuentran en el lugar, así como la invasión de la zona de policía del barranco. La zona se encuentra encuadrada en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Sierra de Villafuerte.
Los ejemplares de Sabina Albar (Juniperus Thurifera), que se encuentra catalogada y declarada como vulnerable en el catálogo regional de flora silvestre protegida de la Región de Murcia, se encontraban dañados por aplastamiento de rocas, así como cubiertos totalmente de polvo en suspensión generado con la actividad de las canteras.
Los guardias civiles inspeccionaron las canteras existentes en la zona, a las que se les solicitó las preceptivas licencias y autorizaciones para la realización de la actividad, así como para los trabajos de restauración de una vieja cantera.
La Guardia Civil constató con el Ayuntamiento de Moratalla que la documentación aportada por la mercantil de las dos canteras inspeccionadas carecerían de la correspondiente licencia de actividad.
Los especialistas de la Patrulla de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, ante los indicios y pruebas determinantes halladas durante la investigación, puso en conocimiento de las autoridades competentes una decena de infracciones detectadas en cuanto al cumplimiento del plan de restauración de una cantera, posible afección a los conjuntos rupestres de la zona, invasión de la zona de policía de un barranco y daños en sabinas y otras especies vegetales, así como la carencia de licencias y autorizaciones pertinentes,












































































