
La Academia de Cabos y Guardias de la Guardia Civil en Baeza ha sido escenario este miércoles de un evento de gran relevancia institucional: la entrega de los Reales Despachos a los integrantes de la 130ª promoción de guardias civiles.
Se trata de una ceremonia novedosa, la primera de este formato para la Escala de Cabos y Guardias, que marca el fin de su etapa formativa y el inicio de su servicio efectivo en diferentes destinos por todo el territorio nacional.
La secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, presidió el acto, acompañada por la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González; el teniente general Mando de Personal, Eduardo I. Martínez Viqueira, el coronel director de la Academia, Eugenio Ruiz Trillo; el subdelegado del Gobierno en Jaén, Manuel Fernández; y otras autoridades locales, como la alcaldesa de Úbeda, Antonia Olivares, así como representantes del Ayuntamiento de Baeza.
Una promoción diversa y cualificada
La 130ª promoción está compuesta por 2.491 alumnos y alumnas (cifras que oscilan ligeramente entre fuentes en torno a los 2.495), distribuidos en trece compañías: 1.878 hombres y 613 mujeres. El 24,61% son mujeres, la edad media es de 28 años y destaca el alto nivel formativo: un 33,92% son titulados universitarios y siete cuentan con doctorado.
De los opositores que accedieron a las plazas de la Escala de Cabos y Guardias, 1.785 lo hicieron por la modalidad de acceso libre y 706 a través de plazas reservadas para militares profesionales de tropa y marinería con al menos cinco años de servicio.
Un acto pionero y cargado de emoción
Hasta ahora, los guardias de esta escala recibían un certificado interno al finalizar la formación teórica antes de las prácticas, y el Real Despacho se enviaba posteriormente a sus destinos. Por primera vez, se ha organizado un acto público solemne en la Academia, abierto a familiares y allegados, que incluye desfile y componentes institucionales para realzar la obtención del primer empleo como militar de carrera.
Los nuevos agentes regresaron a Baeza tras completar su periodo de prácticas (aproximadamente cuarenta semanas en unidades de todo el país) para participar en la ceremonia. El Patio de Armas acogió el evento, con medidas para mitigar el intenso calor (se habilitó el Salón de Actos “Príncipe Felipe” para personas con movilidad reducida).
Entre los momentos más destacados figuraron la imposición de la corbata a la bandera de la Academia, la entrega de distinciones (al número 1 de la promoción anterior y al capitán Emilio Cordero), el homenaje a los caídos y la interpretación del Himno de la Guardia Civil.
Mensaje de servicio y valores
En su intervención, Aina Calvo instó a los nuevos guardias a “poner en el centro de sus actuaciones a las personas más vulnerables”, contribuyendo a “construir una España mejor, que no deje a nadie atrás”. Les animó a avanzar “sin olvidar las tradiciones” pero integrándose en “una sociedad moderna, libre, solidaria y plural”.
Por su parte el subdelegado del Gobierno en Jaén resaltó el papel estratégico de la Academia de Baeza y el impacto de la oferta de empleo público en el relevo generacional y la economía local.
Tras recibir sus despachos, los integrantes de la 130ª promoción iniciarán su incorporación a los nuevos destinos la próxima semana, poniendo fin a esta fase formativa y comenzando su servicio activo en la Guardia Civil.
Este acto histórico refuerza el valor institucional de la culminación de la formación y celebra la llegada de una nueva generación de profesionales comprometidos con la seguridad y el servicio a los ciudadanos.










































































