Los tres ejércitos y la Guardia Civil urgen a la industria a crear un ecosistema de colaboración asociativo
Las Fuerzas Armadas españolas y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen claro que la superioridad en el escenario geopolítico actual ya depende de la capacidad de capturar, proteger y aprovechar mejor la información. La inteligencia artificial, la robotización, el despliegue en el ciberespacio, la computación en el borde y el gobierno seguro del dato se consideran las tecnologías clave sobre las que se está construyendo la seguridad nacional del presente y del futuro.
Son algunas de las conclusiones de la sesión La importancia de las tecnologías duales en la autonomía estratégica, celebrada en el marco de la 40ª edición del encuentro anual de la Asociación Multisectorial de Empresas de la Electrónica, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales (Ametic), la patronal que representa a la industria digital y tecnológica en España, que se ha celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.
Una mesa redonda que ha sido moderada por Miguel Golmayo, vicepresidente de la Comisión de Tecnologías Duales para la Defensa de Ametic; y que ha contado con la participación de José Manuel Roy, general de división y jefe de la Jefatura del Ciberespacio y de los Servicios de Asistencia Técnica del Ejército de Tierra (Jcisat) del Ejército de Tierra; Manuel Alvargonzález, contraalmirante y jefe de sistemas de información y telecomunicaciones de la Armada; Fernando Carrillo, general de división (OF-7) y jefe de servicios técnicos y ciberespacio del Ejército del Aire y del Espacio; y José Santiago Martín, general de división y jefe de la Jefatura de Transformación Digital y Ciberseguridad de la Guardia Civil.
Ejército de Tierra: del 'PowerPoint' a los desarrollos reales y la nube táctica inteligente
El general de división y jefe del Jcisat, José Manuel Roy, destacó la urgencia de responder con contundencia a las amenazas digitales: "En vista de las necesidades que tenemos en el ciberespacio se ha creado un Batallón de Operaciones en el Ciberespacio —en julio de 2026— para triplicar el personal del Mando Conjunto del Ciberespacio de cara al año 2030".
Para vertebrar sus capacidades operativas, el Ejército de Tierra trabaja en una plataforma centralizada. "Necesitamos un elemento aglutinador de nuestros sistemas de información, al que hemos llamado Programa Zeus. Con una arquitectura de microservicios, para trabajar en la nube táctica de combate incipiente. Y que, finalmente, con la implementación de IA será inteligente", detalló el general.
Esta tecnología ya se está testando en entornos de simulación avanzada a través de un centro de pruebas y validación que utiliza un gemelo digital de una brigada de 4.000 combatientes para evaluar cada nuevo sistema que se introduce.
Roy lanzó un mensaje directo al tejido empresarial, validando su evolución reciente: "La industria de defensa española se está poniendo las pilas y está respondiendo desde hace dos años porque no queremos PowerPoint, sino desarrollos reales".
Como ejemplo de esta evolución, recordó la participación de 20 empresas nacionales en el ejercicio multinacional de la OTAN Task Force X Pilot 5, desarrollado en junio de este año en Eslovaquia, donde España lideró el proyecto y se convirtió en el primer Estado en hacerlo fuera de sus fronteras, ensayando una franja disuasoria robótica frente a drones y amenazas en el flanco Este de Europa.
De cara al futuro, el general Roy identificó como tecnologías clave la inteligencia artificial, la robotización y los drones, el control del espectro electromagnético, el ciberespacio y la ciberseguridad.
Armada: El sistema nervioso de la conectividad y el gemelo digital de la 'F-110'
Por su parte, el contraalmirante y jefe de sistemas de información y telecomunicaciones de la Armada, Manuel Alvargonzález, coincidió en la prioridad estratégica del factor humano y digital, con iniciativas en la capacitación militar: "Hemos diseñado una trayectoria específica de ciberespacio —Especialidad Complementaria de Ciberespacio, puesta en marcha en septiembre de este mismo año— y en verano de 2027 tendremos sus primeros egresados".
Para Alvargonzález, la infraestructura digital constituye el núcleo de la fuerza naval: "Los sistemas de información, las tecnologías de la información y la comunicación y las telecomunicaciones avanzadas son el sistema nervioso. La información es un gran activo estratégico, pero lo verdaderamente importante es transformarla para comprender qué está sucediendo en la batalla y lograr la superioridad en la decisión".
El contraalmirante insistió en que la conectividad es crucial y en la necesidad de "no afrontar todas las amenazas con las mismas tecnologías, sino distintas. Hay que ir hacia la nube de combate espacial, con una arquitectura multidominio, comunicaciones seguras e interoperables".
En el ámbito de la vanguardia naval, la ingeniería de datos ya es una realidad operativa en los nuevos astilleros y despliegues. "El gemelo digital de la nueva fragata F-110 es otra dimensión de la transformación, capturando datos para tierra y mar. Debe ser un paradigma para los barcos de última generación", defendió Alvargonzález.
El representante de la Armada apuntó que sus prioridades tecnológicas clave se centran en la conectividad satelital, los sistemas no tripulados y autónomos (tanto aéreos como submarinos), y el despliegue de las tecnologías 5G y XG.
Ejército del Aire y del Espacio: Concienciación espacial y combate en entornos saturados
El general de división (OF-7) y jefe de servicios técnicos y ciberespacio del Ejército del Aire y del Espacio, Fernando Carrillo, detalló las medidas de reestructuración de personal técnico puestas en marcha: "Hemos creado una Especialidad de Ciberespacio —dentro del Cuerpo General (Escala de Oficiales), que se ha puesto en marcha en septiembre de este año—, con 40 tenientes que son matemáticos, ingenieros de telecomunicaciones e informáticos".
Carrillo argumentó que la digitalización no es un fin en sí mismo, sino una herramienta de supervivencia militar: "La transformación digital ha de estar muy enfocada a la operatividad. Cuanto más esté preparada para traducirlo en acción, mayor ventaja en el combate". En este sentido, enumeró capacidades esenciales como la nube de combate, el software, la cuántica y la IA, advirtiendo que este proceso "tiene un impacto cultural, por lo que hay que hacer una gestión del cambio y es siempre una tarea inacabada".
A su juicio, esta evolución progresa "muy adecuadamente", liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), bajo una premisa innegociable: "La obsesión en el Ejército del Aire y del Espacio ha sido enfocarse en la fuerza, que la transformación digital lleve a disuadir mejor y, si llega el momento, a combatir mejor y vencer".
En el ámbito espacial, Carrillo desveló avances significativos. "En cuanto al espacio hemos desarrollado un sistema de conocimiento y control de la situación espacial: saber qué satélites nos sobrevuelan o si entra alguna basura espacial, con un salto definitivo en la digitalización".
Asimismo, lanzó una advertencia sobre la vulnerabilidad de las comunicaciones actuales: "Ningún sistema soporta una guerra electrónica". Para paliar estos riesgos, el general Carrillo situó como tecnologías indispensables para su ejército la criptografía postcuántica, la investigación en identidad digital, los sistemas de radares avanzados y cognitivos, la navegación sin GPS y la capacidad de computación en el borde que sea fácilmente desplegable sobre el terreno.
Guardia Civil: Resiliencia ante el cibercrimen y un nuevo modelo asociativo con la industria
Por último, el general de división y jefe de la Jefatura de Transformación Digital y Ciberseguridad de la Guardia Civil, José Santiago Martín, aportó la visión de la seguridad pública e interior, detallando el esfuerzo formativo del cuerpo: "Hemos desarrollado un plan estratégico de competencias digitales en el que ya hemos formado a unos 4.000 guardias civiles y especializaremos en temas de investigación y docencia a los que sean necesarios".
Martín incidió en que las herramientas deben asegurar la ventaja en la acción, pero enfatizó un concepto crítico: "Es muy importante la resiliencia porque los sistemas nos pueden fallar alguna vez y hay que saber cómo actuar, cuáles son los riesgos y ser capaces de seguir actuando cuando haya ciberataques".
Para el general, la adquisición material es solo la superficie del reto: "No se trata solo de comprar tecnología. Es mucho más complejo. Hay que desarrollar las capacidades necesarias para esas tecnologías. Y no solo personas formadas, sino comprometidas con el uso de las herramientas y en la integración de su uso en el día a día".
Martín alertó de que el entorno de seguridad se ha vuelto digital y cognitivo, reduciendo las barreras de entrada al delito y trasladando las estafas, fraudes y delitos graves contra menores al espacio virtual. "Por ello, es necesaria velocidad de adaptación. Y no es fácil. Hay que hacer bien los deberes para ser eficientes y estar muy volcados al gobierno del dato, que tiene que ser seguro porque hay muchas fuentes, y canalizar grandes volúmenes de información logrando que los sistemas sean interoperables".
Bajo su análisis, la ciberseguridad es "la otra cara de la moneda de la transformación digital", un ecosistema que exige "gobernar y dar coherencia a todos los proyectos y especialidades, con una visión única y objetivos estratégicos".
Finalmente, el representante de la Guardia Civil defendió un modelo colaborativo en las relaciones comerciales de la seguridad del Estado: "En cuanto a la industria de defensa hay que ir hacia un modelo asociativo, un ecosistema, que no sean meras relaciones de proveedor y cliente".







































































