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Los drones con sensores térmicos han continuado documentando el escenario y aportando indicios para localizar posibles víctimas; el Servicio Cinológico se incorporará a las labores de búsqueda una vez asegurada la zona, mientras la Policía Judicial trabaja bajo las directrices del juzgado de Orgaz y se mantiene una zona de exclusión de dos kilómetros.

29 de octubre de 2026. La Guardia Civil ha mantenido durante toda la noche el despliegue operativo en el lugar del accidente ferroviario ocurrido el miércoles en las inmediaciones de Urda (Toledo), donde colisionaron un tren AVE de Renfe y un convoy de Iryo. Los trabajos han continuado con el objetivo de localizar a posibles víctimas que todavía pudieran permanecer entre los restos de los trenes, garantizar la seguridad del escenario y preservar los indicios necesarios para esclarecer las circunstancias de la tragedia.

La dimensión del siniestro, la caída de varios coches por los taludes laterales y la acumulación de estructuras metálicas deformadas han obligado a prolongar las labores de intervención durante la madrugada. La Guardia Civil confirmó a ultima hora de la tarde que continuaría trabajando hasta que el escenario haya sido inspeccionado por completo y se haya comprobado que no quedan personas pendientes de localizar.

La portavoz de la Comandancia de Toledo, Teresa Albacete, delaró a los medios de comunicación que el dispositivo contaba con efectivos de Seguridad Ciudadana, unidades especializadas, medios aéreos y drones, y que además habría maquinaria pesada que trabajaría en la retirada de los vagones y de los restos que dificultan el acceso.

Drones con sensores térmicos y reconstrucción tridimensional

Una de las capacidades tecnológicas desplegadas por la Guardia Civil durante la intervención y que continuaron durante la noche, ha sido el empleo de aeronaves no tripuladas para examinar el escenario desde el aire y mapear la zona.

Los drones incorporan sensores térmicos que pueden aportar indicios sobre la posible presencia de personas entre los restos de los convoyes. La información obtenida constituye un apoyo para orientar las comprobaciones de los equipos que trabajan sobre el terreno, especialmente en zonas de acceso complicado y en espacios donde la estructura de los vagones dificulta la inspección visual.

Paralelamente, los medios aéreos participan en la documentación técnica del lugar. El Servicio de Criminalística está elaborando una representación digital del escenario mediante la obtención de imágenes y la generación de una nube de puntos fotográficos que permita reconstruirlo en tres dimensiones.

Este modelo puede facilitar el estudio posterior de la posición de los trenes, la distribución de los vagones descarrilados, los daños estructurales y la relación espacial entre los distintos elementos del siniestro. También permite conservar una representación técnica del escenario para efectuar mediciones y contrastar las observaciones realizadas durante la intervención.

La reconstrucción digital constituye una herramienta de apoyo a la investigación, pero no determina por sí sola las causas del accidente. Estas deberán establecerse mediante el análisis conjunto de los indicios materiales, los registros técnicos, las comunicaciones ferroviarias y los informes periciales.

El Servicio Cinológico, preparado para intervenir cuando sea seguro

La localización de posibles víctimas entre los restos de los trenes constituye una de las prioridades del dispositivo. En este contexto, la Guardia Civil prevé incorporar al Servicio Cinológico, cuyos guías y perros especializados pueden contribuir a localizar personas y restos biológicos.

La portavoz de la Comandancia de Toledo precisó que la intervención de los equipos caninos estaba prevista para hoy jueves, una vez asegurada la zona para permitir su acceso en condiciones adecuadas.

La prioridad inmediata ha sido asegurar el escenario, facilitar el trabajo de la maquinaria pesada y garantizar que las distintas unidades puedan desarrollar sus funciones sin añadir riesgos a una intervención especialmente compleja.

Los perros especializados pueden ayudar a detectar indicios que no resultan evidentes durante una inspección visual. Su utilización debe coordinarse con el resto de los equipos y con las actuaciones de criminalística, de modo que las búsquedas se desarrollen de forma sistemática y sin comprometer la conservación de posibles pruebas.

La Guardia Civil ha mantenido los trabajos de inspección del lugar, verificando que no quedan personas sin localizar. Para ello, la intervención combina las capacidades de búsqueda, la observación aérea y la inspección directa de los restos, de acuerdo con las condiciones de seguridad del escenario.

Una zona de exclusión de dos kilómetros para preservar las pruebas

La investigación judicial ha establecido medidas específicas para proteger el lugar del accidente. La jueza instructora de Orgaz ha prohibido el acceso de personas ajenas a la investigación a un radio de dos kilómetros de la zona del siniestro, en ambos sentidos de la línea ferroviaria.

La restricción permite que permanezcan en el área únicamente las fuerzas de seguridad, los equipos de rescate y sanitarios y el personal judicial autorizado. También se ha prohibido retirar elementos del escenario y tomar o difundir imágenes, con el propósito de preservar los indicios y evitar interferencias en la investigación.

La vigilancia y el control de los accesos adquieren especial relevancia en un escenario de estas dimensiones. Además de facilitar el trabajo de los equipos de emergencia, la delimitación de la zona permite reducir el riesgo de alteración, pérdida o contaminación de elementos que pudieran resultar relevantes para el esclarecimiento de los hechos.

La Policía Judicial de la Guardia Civil tiene encomendadas actuaciones de investigación bajo las directrices judiciales, incluida la recuperación y custodia de las cajas negras de los trenes para su análisis. La jueza también ha requerido información al centro de control ferroviario de Atocha y a Adif sobre la circulación, las decisiones adoptadas y los protocolos aplicados antes, durante y después del accidente.

Asimismo, se ha decretado el secreto de sumario, por lo que las diligencias judiciales deberán desarrollarse respetando las limitaciones de acceso a la información establecidas por la autoridad judicial.

Investigación técnica y judicial: dos líneas de trabajo complementarias

Mientras continúan las actuaciones sobre el terreno, la Guardia Civil trabaja con los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) para contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido.

Agentes del Instituto Armado y técnicos de la CIAF interrogaron al operario del centro de control de Adif que regulaba el tráfico ferroviario en el momento del siniestro. Esta actuación forma parte de las primeras diligencias para reconstruir la secuencia de decisiones y comprobar las circunstancias en las que se produjo la colisión.

La investigación técnica y la judicial tienen finalidades distintas, aunque complementarias. La primera busca determinar las causas y los factores que contribuyeron al accidente, con vistas también a prevenir sucesos similares. La segunda debe esclarecer los hechos desde el punto de vista judicial y determinar, si procede, las responsabilidades correspondientes.

Por ello, la recogida de pruebas, la custodia de los dispositivos de registro, la documentación del escenario y el análisis de las comunicaciones ferroviarias deben realizarse con el máximo rigor. La conservación de los indicios es esencial para que las conclusiones puedan apoyarse en datos verificables y no en hipótesis prematuras.

Un operativo que se ha prolongado durante la madrugada

Las actuaciones nocturnas de los servicios de emergencia han continuado trabajando en la zona, con labores de desescombro y operaciones para cortar y levantar estructuras de los vagones mediante maquinaria pesada.

La coordinación entre los diferentes equipos resulta imprescindible para acceder a espacios todavía pendientes de inspección, retirar elementos que dificultan las búsquedas y mantener unas condiciones de seguridad adecuadas.

La Guardia Civil mantiene, por su parte, sus funciones de localización de posibles víctimas, seguridad y vigilancia del perímetro, documentación del escenario e investigación judicial. Los medios aéreos y los drones aportan información complementaria, mientras se prepara la intervención de los equipos cinológicos cuando las condiciones permitan acceder con seguridad.

La magnitud de los daños y la complejidad de las estructuras afectadas hacen imposible dar por concluida la inspección hasta que se hayan revisado los espacios pendientes y se hayan comprobado los posibles indicios.

La prioridad: localizar a todas las víctimas y esclarecer la tragedia

La continuidad del dispositivo durante la noche refleja la necesidad de mantener una intervención ordenada y exhaustiva en un escenario de extrema complejidad. Cada fase requiere coordinación entre los equipos de búsqueda, los especialistas en criminalística, los investigadores y los responsables de la emergencia.

A las labores de localización se suma el trabajo de identificación de las personas fallecidas, para el que la Guardia Civil ha habilitado oficinas en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo destinadas a atender a los familiares de primer grado y recoger muestras de ADN.

La identificación científica, la conservación de las pruebas y la investigación de las causas constituyen tareas diferentes, pero estrechamente relacionadas dentro de la respuesta a la catástrofe.

La Guardia Civil continuará desplegada mientras sean necesarias las actuaciones en el escenario de Urda, con el objetivo de que ninguna zona quede sin inspeccionar y de que todos los indicios relevantes puedan ser documentados y preservados.

En una tragedia de esta magnitud, la eficacia del dispositivo no se mide únicamente por la rapidez de la respuesta inicial, sino también por la capacidad de mantener el trabajo especializado durante el tiempo necesario, proteger las pruebas y ofrecer a las familias respuestas basadas en identificaciones confirmadas y conclusiones rigurosas.

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"