
La magistrada de la Audiencia Nacional reclama a la Guardia Civil las alertas y análisis de riesgo, las comunicaciones recibidas, las imágenes de la frontera y el número de agentes desplegados durante el 30 y 31 de julio
La investigación judicial sobre la entrada masiva de inmigrantes registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio continúa avanzando y vuelve a situar a la Guardia Civil en el centro de las diligencias acordadas por la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón.
La instructora ha ampliado ahora sus requerimientos a la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta, después de que una omisión involuntaria en el auto dictado el pasado 16 de septiembre dejara fuera inicialmente a la Jefatura de la Benemérita de una de las peticiones de información. La nueva providencia subsana esa circunstancia y reclama a la Comandancia toda la información disponible sobre las alertas relacionadas con aquellos acontecimientos.
En concreto, Tardón solicita cuantas alertas y análisis de riesgos hubiera podido emitir la Guardia Civil en relación con la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio. Pero la magistrada quiere ir más allá del contenido de esos avisos.
La Audiencia Nacional reclama que, en caso de que existieran, se identifique quiénes fueron sus destinatarios, mediante qué sistema fueron comunicados y difundidos y cuál fue la fecha y hora exacta de cada comunicación. También pide todas las comunicaciones que la propia Comandancia hubiera recibido en relación con aquellos hechos y, especialmente, que se detalle qué curso se dio a cada una de ellas y qué actuaciones se adoptaron posteriormente.
Las imágenes de la frontera, otra pieza clave
La diligencia judicial incorpora además un elemento especialmente relevante para reconstruir lo ocurrido sobre el terreno: las imágenes captadas y almacenadas por los sistemas de videovigilancia que puedan depender de la Comandancia de la Guardia Civil o de otros sistemas a los que esta tenga acceso.
La petición abarca la zona fronteriza de Ceuta y el territorio limítrofe con Marruecos, con especial atención al perímetro próximo a El Tarajal, uno de los puntos fundamentales de los acontecimientos investigados.
El objetivo de esta documentación será contribuir a establecer, mediante imágenes y registros, cómo evolucionó la situación y qué ocurrió en los momentos previos y durante la entrada masiva.
La magistrada reclama asimismo conocer cuántos guardias civiles se encontraban de servicio en los puestos fronterizos durante las primeras horas del 30 de julio y hasta las últimas del día 31, estableciendo el número de efectivos por tramos horarios. El requerimiento sobre los efectivos desplegados se extiende también a la Jefatura Superior de Policía de Ceuta.
Una investigación que ya había pedido explicaciones a la Guardia Civil
Esta nueva diligencia se suma a otras actuaciones anteriores de Tardón dirigidas al Instituto Armado.
Ya en agosto, la magistrada solicitó a la Guardia Civil un informe sobre su actuación ante la entrada masiva y sobre la posible existencia de información previa que pudiera haber advertido de lo que posteriormente ocurrió. Posteriormente, el Servicio de Información de la Guardia Civil remitió a la jueza un informe de cinco páginas sobre las comunicaciones previas, en el que se recogían avisos habituales que, según la información publicada entonces, no habían anticipado la dimensión que finalmente alcanzaría la crisis.
Ahora, el nuevo requerimiento pretende completar ese escenario documental desde la propia Comandancia de Ceuta.
Y lo hace con una precisión que resulta significativa para la investigación: no solo interesa saber qué se sabía, sino también cuándo se supo, quién lo recibió, cómo se transmitió y qué se hizo después.
En paralelo, la magistrada ha reclamado a otros organismos policiales y militares información semejante y ha ordenado diligencias destinadas a reconstruir la cadena de mando operativa existente en la zona de Fnideq-Castillejos durante los días 29, 30 y 31 de julio.
La Guardia Civil deberá aportar ahora la documentación que obre en poder de su Comandancia y que permita a la Audiencia Nacional reconstruir, desde la perspectiva operativa del Cuerpo, la secuencia de aquellos días.
La investigación continúa abierta y será la documentación que se incorpore a la causa, junto con las declaraciones y demás diligencias acordadas, la que permita determinar qué información existía antes de la entrada masiva y cómo actuaron los distintos organismos responsables.
Por el momento, una cosa queda clara: la magistrada quiere reconstruir la cadena de información hasta el último detalle. Y en esa reconstrucción, la Guardia Civil de Ceuta constituye una de las fuentes operativas esenciales para conocer qué ocurrió en la frontera antes, durante y después de aquellas jornadas.








































































