
Las intervenciones se desarrollaron entre el 16 y el 20 de septiembre y permitieron auxiliar a senderistas, montañeros, un motorista y un cazador en distintos puntos del Pirineo y la provincia de Huesca
La montaña volvió a poner a prueba durante los últimos días la capacidad de respuesta de los especialistas de la Guardia Civil. Entre el 16 y el 20 de septiembre, los diferentes equipos del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM), con el apoyo de la **Unidad Aérea de Huesca** en buena parte de las actuaciones, participaron en un total de 15 rescates y auxilios en distintos puntos de la provincia de Huesca.
Senderistas, montañeros, excursionistas, un motorista que participaba en una ruta turística e incluso un cazador herido tuvieron que ser auxiliados en diferentes circunstancias. Caídas, lesiones, problemas físicos, desorientaciones y situaciones de riesgo en zonas de difícil acceso obligaron a movilizar a los especialistas de la Guardia Civil, que en varias ocasiones contaron también con el apoyo de los servicios sanitarios.
Una primera intervención para localizar a un senderista desorientado
La actividad comenzó el miércoles 16 de septiembre, cuando a las 21.10 horas el Centro Operativo Complejo (062) recibió el aviso sobre un senderista que se había desorientado mientras realizaba una ruta de montaña en el entorno del Paco Ezpelá, en Ansó.
El GREIM de Jaca fue activado para localizar al excursionista, un hombre de 70 años, vecino de Ansó. Finalmente, el senderista consiguió llegar por sus propios medios hasta la depuradora situada en las proximidades de la localidad. Se encontraba ileso, por lo que no fue necesario realizar una evacuación sanitaria.
La intervención refleja una de las situaciones habituales a las que se enfrentan los especialistas en montaña: personas que, pese a no presentar lesiones, pueden encontrarse en una situación de riesgo debido a la pérdida de orientación, especialmente cuando las condiciones de luz dificultan la progresión.
Dos rescates el viernes
El viernes se produjeron otras dos intervenciones. A las 12.30 horas, el 112 alertó de la caída sufrida por una senderista que realizaba la conocida Faja de las Flores, en Torla.
El GREIM de Boltaña acudió en su auxilio y localizó a una mujer de 63 años, vecina de Navarra, que presentaba una luxación de codo. Tras ser evacuada hasta Boltaña, fue transferida a una ambulancia de soporte vital básico (SVB), que la trasladó al Hospital de Barbastro.
Horas después, a las 23.00 horas, el 062 recibió un nuevo aviso. En esta ocasión se trataba de tres personas que realizaban una vía ferrata próxima a Escarilla y que no podían continuar debido a problemas físicos.
El GREIM de Panticosa se hizo cargo del rescate. Los tres afectados eran varones españoles de 51 años, que se encontraban ilesos y fueron evacuados hasta su vehículo particular.
Nueve intervenciones concentran la jornada del sábado
El sábado 19 de septiembre fue, con diferencia, la jornada de mayor actividad. Los especialistas de la Guardia Civil tuvieron que afrontar nueve avisos en diferentes puntos de la provincia.
La primera intervención se produjo a las 11.35 horas, cuando el 112 solicitó ayuda para dos montañeros que realizaban una progresión por terreno abrupto en la zona del Glaciar del Aneto, en Benasque, y no podían continuar.
El GREIM de Benasque y la Unidad Aérea de Huesca localizaron a ambos. Uno de ellos, un varón de 24 años y vecino de Madrid, presentaba dolor abdominal, mientras que su acompañante, de 26 años y vecino de Tarragona, se encontraba ileso. Ambos fueron evacuados hasta la helisuperficie de Benasque y el primero fue posteriormente trasladado en ambulancia SVB al Hospital de Barbastro.
Apenas media hora después, a las 12.07 horas, se recibió otro aviso. Un montañero que se encontraba en la zona del Pico Infiernos, en Sallent de Gállego, había resultado herido tras recibir el impacto de una piedra.
El GREIM de Panticosa y la Unidad Aérea de Huesca localizaron al afectado, un hombre de 30 años, vecino de Bilbao, que presentaba una herida abierta. Fue evacuado hasta la helisuperficie de Panticosa y trasladado posteriormente en ambulancia SVB al Hospital de Jaca.
La tercera intervención del día se produjo a las 14.00 horas en el Ibón de Llardaneta, en Benasque. Un senderista de 45 años, vecino de Lérida, había sufrido una caída al mismo nivel y presentaba una posible lesión en el tobillo.
Los especialistas del GREIM de Benasque y la Unidad Aérea de Huesca lo evacuaron hasta la helisuperficie de Benasque, desde donde fue trasladado en ambulancia SVB al Hospital de Barbastro.
El dispositivo continúa en Canfranc, Posets y Sasé
A las 14.15 horas se activó otro operativo en la zona del refugio Buenavista, en Canfranc, después de que un senderista sufriera una caída al mismo nivel.
El GREIM de Jaca y la Unidad Aérea de Huesca auxiliaron a un joven de 23 años, vecino de Zaragoza, que presentaba una herida sangrante en la tibia. En este caso, el afectado fue trasladado en ambulancia al Hospital de Jaca.
Media hora después, a las 14.50 horas, el aviso procedía del Pico Posets, en Sahún. Un senderista de 53 años, vecino de Puerto de Sagunto (Valencia), había quedado enriscado.
El GREIM de Benasque y la Unidad Aérea de Huesca consiguieron rescatarlo. El hombre se encontraba ileso y fue evacuado hasta el refugio Ángel Orús, desde donde continuó el descenso por sus propios medios.
La sexta intervención del sábado tuvo como escenario la pista de Sasé, en Fiscal, donde un motorista que participaba en una ruta mototurística sufrió una caída.
El aviso se recibió a las 16.25 horas. En el operativo participaron el GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y los servicios sanitarios del 061. El afectado era un hombre de 59 años, vecino de Mutxamel (Alicante), que presentaba una posible fractura de costillas.
Fue evacuado hasta Fiscal y posteriormente transferido a una ambulancia de soporte vital avanzado (SVA), que lo trasladó al Hospital Universitario San Jorge de Huesca.
Dos nuevos rescates en el entorno de Benasque
La actividad continuó durante la tarde en el entorno de Benasque. A las 17.05 horas se recibió un aviso por un senderista que se encontraba en el Valle de Barrancs y presentaba una posible hernia inguinal.
El GREIM de Benasque y la Unidad Aérea de Huesca localizaron al hombre, de 47 años y vecino de Torrent (Valencia), junto a su acompañante, una mujer de 48 años y vecina de Massamagrell (Valencia), que se encontraba ilesa.
Ambos fueron evacuados hasta la helisuperficie de Benasque y posteriormente trasladados hasta su vehículo particular.
Diez minutos después, a las 17.15 horas, se recibió otro aviso en el Glaciar del Aneto. Un montañero de 28 años, vecino de Manresa (Barcelona), había sufrido una caída mientras progresaba por terreno abrupto.
Los especialistas localizaron al afectado, que presentaba contusiones y cortes en una pierna. Fue evacuado a la helisuperficie de Benasque y posteriormente trasladado hasta su vehículo particular.
La jornada concluyó con una nueva actuación en el Ibón de Salterillo. A las 17.35 horas, el 112 comunicó que una senderista había resultado herida al clavarse un bastón.
La mujer, de 57 años y vecina de Barcelona, fue localizada y rescatada por el GREIM de Benasque y la Unidad Aérea de Huesca. Tras ser evacuada hasta la helisuperficie de Benasque, fue trasladada al centro de salud de la localidad.
Tres actuaciones más el domingo
La actividad de los especialistas continuó el domingo 20 de septiembre con otros tres rescates.
El primero se produjo a las 11.15 horas en el paraje Tres a Raya-Monte de Centenero, en Las Peñas de Riglos, donde un cazador resultó herido después de realizar un salto desde un desnivel.
El GREIM de Huesca y la Unidad Aérea de Huesca localizaron al hombre, de 40 años y vecino de Zaragoza, que presentaba una posible fractura abierta de tibia y peroné. Fue evacuado al Hospital Universitario San Jorge de Huesca.
A las 15.00 horas se produjo una nueva intervención en la pista de Puente la Glera, en Torla. Dos senderistas, de 84 y 86 años y nacionalidad alemana, habían sufrido una caída al mismo nivel.
Uno de ellos presentaba una herida sangrante en la mano derecha. Los especialistas del GREIM de Boltaña procedieron a su evacuación hasta Torla y posteriormente ambos fueron trasladados al camping de Ordesa, donde continuaron por sus propios medios.
La última actuación de este periodo se produjo a las 16.00 horas en el Canal de Izás, en Canfranc. Una senderista de 21 años y vecina de Ciudad Real había sufrido una caída y presentaba un posible esguince de tobillo.
El GREIM de Jaca y la Unidad Aérea de Huesca intervinieron para rescatarla y trasladarla hasta la helisuperficie de Jaca. Desde allí fue conducida posteriormente al Hospital de Jaca.
Especialistas preparados para intervenir cuando la montaña se complica
Quince actuaciones en cinco días vuelven a poner de manifiesto la importancia de los dispositivos especializados de la Guardia Civil en una provincia cuya orografía concentra algunas de las zonas de montaña más exigentes de España.
En muchas de estas intervenciones, la rapidez resulta determinante. El trabajo coordinado entre los GREIM de la Guardia Civil de Jaca, Boltaña, Panticosa y Benasque, la Unidad Aérea de la Guardia Civil de Huesca y los servicios sanitarios permite llegar hasta lugares donde el acceso por medios convencionales puede resultar complicado o incluso imposible.
Detrás de cada aviso existe una situación diferente: una lesión, una caída, una desorientación, una persona enriscada o un grupo que ya no puede continuar. En todos los casos, la misión de los especialistas es la misma: localizar a los afectados, valorar su situación, acceder hasta ellos y ponerlos a salvo.
La sucesión de intervenciones registrada entre el 16 y el 20 de septiembre vuelve a recordar también la importancia de afrontar cualquier actividad en montaña con una planificación adecuada, conocimiento del terreno, equipamiento acorde con la actividad y capacidad para valorar las propias condiciones físicas y las circunstancias del entorno.
Cuando esas previsiones fallan, los especialistas de la Guardia Civil vuelven a estar allí. En muchas ocasiones, su intervención comienza con una llamada de auxilio y termina cuando la persona rescatada queda nuevamente en un lugar seguro.
Es el trabajo de unos profesionales acostumbrados a desenvolverse en uno de los escenarios más exigentes para cualquier servicio de emergencia: la montaña.








































































