icono FACEBBOK icono TWITTER icono TWITTER icono YOUTUBE icono CARTAS AL DIRECTOR icono_INSTAGRAM.jpg icono DIRECCION icono DIRECCION

cabeceratribunabenemerita

investigacion accidente atestados trafico coche copia

El GIAT de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial del Sector de Tráfico de Andalucía y el Equipo de Siniestros Viales de Sevilla lograron identificar el vehículo a partir de los escasos restos encontrados en el lugar del siniestro

La investigación de la Guardia Civil ha permitido esclarecer el atropello mortal que acabó con la vida del soldado del Ejército del Aire Efrén Carazo Fernández, de 29 años, ocurrido el pasado 18 de agosto en la autovía A-4, a la altura de Carmona (Sevilla).

El conductor que presuntamente arrolló al militar y abandonó el lugar del accidente ha sido detenido y puesto a disposición judicial como presunto autor de los delitos de homicidio por imprudencia y abandono del lugar del accidente.

Un atropello mortal cuando se dirigía a su puesto de trabajo

Los hechos ocurrieron sobre las 7:30 horas del 18 de agosto, en sentido Sevilla. Efrén Carazo, natural de Palma del Río (Córdoba), se dirigía a su puesto de trabajo en el Acuartelamiento Aéreo de Tablada, donde estaba destinado como soldado del Ejército del Aire.

Durante el trayecto sufrió un pinchazo, por lo que tuvo que detener su vehículo en el arcén para cambiar una rueda. Fue entonces cuando una furgoneta que circulaba por la A-4 lo arrolló mortalmente.

El conductor del vehículo implicado no permaneció en el lugar y continuó su marcha, mientras otros usuarios de la vía alertaban a los servicios de emergencia. Los servicios sanitarios y agentes de la Guardia Civil de Tráfico acudieron al lugar, aunque nada pudieron hacer por salvar la vida del joven.

La muerte de Efrén Carazo causó especial conmoción en Palma del Río y en su entorno militar. El joven, además de formar parte del Ejército del Aire, se encontraba preparando las oposiciones para ingresar en la Guardia Civil, según informaciones publicadas tras el siniestro.

La investigación se centra en unos pocos restos

Tras el atropello, uno de los principales problemas para los investigadores era determinar qué vehículo había provocado el accidente, ya que el conductor había abandonado el lugar.

La investigación quedó en manos del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) del Sector de Tráfico de Andalucía, en colaboración con el Equipo de Siniestros Viales del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Sevilla.

Los especialistas realizaron un minucioso estudio de los escasos restos encontrados en el lugar del accidente. El análisis permitió determinar la marca y el modelo del vehículo que podía estar relacionado con el atropello.

A partir de esa primera pista, los investigadores realizaron distintas inspecciones y verificaciones que terminaron conduciendo hasta el vehículo presuntamente implicado.

Según la información publicada por Diario de Sevilla, se trataba de una Ford Transit de color blanco, que todavía presentaba daños compatibles con el atropello mortal. Los agentes reconstruyeron además parte del itinerario seguido por el vehículo después del siniestro, hasta localizarlo.

El conductor, identificado y detenido

Las comprobaciones realizadas por los investigadores permitieron finalmente establecer quién conducía la furgoneta en el momento del atropello.

Una vez confirmada esta circunstancia, el conductor fue detenido y puesto a disposición de la autoridad judicial como presunto responsable de los hechos.

La investigación supone así un avance decisivo en un caso que permanecía abierto desde el pasado 18 de agosto y en el que la Guardia Civil había intensificado las pesquisas para localizar tanto al vehículo como a su conductor.

Homicidio imprudente y abandono del lugar del accidente

Al detenido se le atribuyen provisionalmente dos delitos.

El primero es el de homicidio por imprudencia, contemplado en el artículo 142 del Código Penal. Cuando se trata de una imprudencia grave que provoca la muerte y se utiliza un vehículo a motor, la legislación establece una pena de uno a cuatro años de prisión, además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante uno a seis años.

El segundo es el delito de abandono del lugar del accidente, regulado en el artículo 382 bis del Código Penal. Cuando los hechos tienen su origen en una acción imprudente del conductor, la pena prevista es de seis meses a cuatro años de prisión y privación del derecho a conducir durante uno a cuatro años.

Nota jurídica: algunas informaciones difundidas inicialmente por distintos medios de comunicación han citado los artículos 142 y 382 del Código Penal. La referencia correcta para el abandono del lugar del accidente es el 382 bis.

La Guardia Civil recuerda la obligación de detenerse y auxiliar

La Benemérita ha insistido en la especial gravedad que supone abandonar el lugar de un siniestro, especialmente cuando existen víctimas que pueden necesitar asistencia inmediata.

Todo conductor implicado en un accidente debe detenerse, permanecer en el lugar y colaborar con los servicios de emergencia y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, siempre dentro de las condiciones de seguridad correspondientes. El abandono no solo puede dificultar la asistencia a las víctimas, sino que, en determinadas circunstancias, constituye un delito.

En este caso, el trabajo de los investigadores permitió convertir unos escasos restos encontrados sobre la carretera en una pista decisiva para identificar el vehículo, localizarlo y, finalmente, detener a quien presuntamente se encontraba al volante.

La investigación ha permitido cerrar una de las principales incógnitas del atropello que acabó con la vida de Efrén Carazo Fernández, aunque será ahora la autoridad judicial la que determine las responsabilidades penales que correspondan.

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"