
La Guardia Civil la arresta de nuevo esta semana tras comprobar que había retomado los tratamientos invasivos que motivaron su primera detención, el pasado marzoHace cinco meses se le atribuyeron los delitos de intrusismo profesional, falsedad documental y contra la salud pública.
La Guardia Civil ha detenido por segunda vez a la propietaria de una clínica de estética ilegal de Guadiaro (San Roque), cuyo negocio había sido desmantelado por el instituto armado el pasado mes de marzo, tras constatar que había retomado la actividad.
Al igual que hace ahora cinco meses, a la responsable del negocio se le atribuyen prácticas como realizar procedimientos médicos invasivos sin estar habilitada ni contar con la formación mínima exigida por la ley. Formalmente, se le atribuyen los delitos de intrusismo profesional, falsedad documental y contra la salud pública.
La mujer fue arrestada a primera hora del jueves, 13 de agosto, y tras una nueva inspección del negocio ha pasado este viernes a disposición judicial por los mismos motivos que dieron lugar a su primera detención, según han confirmado a Europa Sur fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil. En la inspección del local practicada el jueves, los agentes de la Guardia Civil localizaron nuevamente material inyectable y otros productos de uso común en negocios de este tipo.
La investigación original se inició a raíz de una denuncia del Colegio Oficial de Médicos de Cádiz, que había detectado varios intentos de la responsable de colegiarse con títulos presuntamente falsos. Entre la documentación aportada figuraba un supuesto máster de posgrado en medicina estética que, según la investigación, no había cursado legalmente.
Los agentes comprobaron entonces que la clínica realizaba tratamientos estéticos invasivos sin contar con la preceptiva autorización sanitaria ni con la capacitación profesional exigida. Entre los procedimientos que se ofrecían figuraban aumentos de labios y pómulos, rinomodelaciones e infiltraciones de toxina botulínica. La responsable promocionaba además sus servicios a través de las redes sociales.
Pero aquella intervención de marzo no puso fin a la actividad. Tal y como ha constatado la Guardia Civil con una nueva investigación, la titular de la clínica volvió a poner en funcionamiento el negocio ilegal al poco tiempo.
La detención de este jueves supone, por tanto, reincidencia en los mismos hechos que ya motivaron su arresto en marzo. En aquella ocasión, la mujer fue puesta a disposición judicial como presunta autora de los delitos de intrusismo profesional, falsedad documental y contra la salud pública









































































