
El conductor arrojó un resultado positivo en un primer control, superando las tasas establecidas, por lo que su vehículo fue inmovilizado. Unas horas después, volvió a ponerse al volante quebrantando la inmovilización de su vehículo, siendo interceptado nuevamente
15 de julio de 2026.- La Guardia Civil ha procedido a la investigación de un varón, por un presunto delito contra la seguridad vial.
Los hechos se iniciaron en torno a las 18:00 horas del pasado 8 de julio, en un punto de verificación de alcohol y drogas establecido por los agentes de la Guardia Civil, en el kilómetro 135 de la autovía A-62, dentro del término municipal de Simancas.
Durante dicho dispositivo, se procedió a dar el alto a un vehículo y tras someter al conductor a las correspondientes pruebas de detección alcohólica mediante aire espirado, éste arrojó un resultado de 0,71 mg/l en la primera prueba y de 0,80 mg/l en la segunda. Al superar la tasa penalmente establecida, se procedió a su investigación como presunto autor de un delito contra la seguridad vial, asimismo, se llevó a cabo la inmovilización cautelar del vehículo.
Apenas unas horas más tarde, sobre las 23:30 horas, otra patrulla del mismo Destacamento de Tráfico que se encontraba ejecutando un control análogo en el kilómetro 0,200 de la carretera CL-600 (término municipal de Simancas), interceptó de nuevo al mismo turismo.
Los agentes actuantes constataron de inmediato que se trataba del vehículo inmovilizado en el operativo anterior, que tras identificar al varón que se encontraba al volante, se verificó que se trataba del mismo conductor. Presuntamente, el individuo habría acudido al lugar de inmovilización del vehículo vulnerando la medida adoptada por los agentes de la autoridad, llevándose su vehículo.
Al ser sometido nuevamente a las pruebas de detección de alcohol, el conductor volvió a registrar tasas punibles, arrojando en la primera prueba un resultado de 0,83 mg/l y en la segunda prueba 0,82 mg/l en aire expirado. Por todo ello, se han instruido las diligencias correspondientes por la presunta comisión de un nuevo delito contra la seguridad vial, quedando el investigado a disposición de la autoridad judicial competente.
Consecuencias legales
El Código Penal en su artículo 379 establece que quien condujere un vehículo a motor o un ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. En todo caso será condenado con dichas penas el que condujere con una tasa de alcohol en aire aspirado superior a 0,60mg/l o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gr/l.
Consejos sobre seguridad vial
La ingesta de bebidas alcohólicas, así como la de drogas y sustancias tóxicas influye en el conductor de un vehículo con la disminución de la capacidad sensorial, de reflejos y de atención en la conducción, desvirtuando la percepción de la realidad, determinando una conducción inapropiada y creando un concreto peligro para la vida propia y del resto de los usuarios de la vía, aumentando exponencialmente la posibilidad de sufrir un siniestro vial.











































































