
La investigación confirmó, mediante las cámaras de videovigilancia y los registros electrónicos del vehículo, que el denunciante fue la única persona que utilizó el turismo
10 de julio de 2026.- La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial a un varón de 38 años como presunto autor de un delito de simulación de delito y otro de tentativa de estafa, tras denunciar falsamente el robo de su vehículo y solicitar posteriormente a la compañía aseguradora el cambio de todas las cerraduras del turismo.
La investigación se inició a mediados del pasado mes de junio, después de que el ahora investigado denunciara ante la Guardia Civil que una persona desconocida había sustraído su vehículo utilizando una copia de las llaves y que, posteriormente, lo había vuelto a dejar estacionado en su plaza de aparcamiento. Asimismo, manifestó que echaba en falta diversas pertenencias que, según indicó, se encontraban en el interior del turismo.
El Equipo ROCA de la Compañía de la Guardia Civil de Armilla asumió la investigación para esclarecer los hechos. Entre las primeras diligencias, los agentes solicitaron las imágenes de las cámaras de videovigilancia del garaje y de las inmediaciones donde supuestamente se había producido el robo.
Durante estas gestiones, los responsables de la comunidad de propietarios informaron a los investigadores de que el denunciante ya había consultado si en el visionado de las grabaciones que enfocaban a la zona donde se encontraba su vehículo era posible identificar a la persona que había utilizado el mismo, comunicándole que no permitían reconocerla. No obstante, la Guardia Civil solicitó todas las grabaciones de los garajes, no únicamente las de la zona donde había estado estacionado el mismo, para poder realizar un análisis completo.
Paralelamente, los investigadores contactaron con la compañía aseguradora, ya que el denunciante había solicitado el cambio de las cerraduras del vehículo alegando que una tercera persona disponía de una copia de las llaves. El perito encargado de la valoración informó a los agentes de que los registros electrónicos del turismo reflejaban que la llave utilizada durante el supuesto robo era la asignada al propio propietario.
El análisis de las imágenes de videovigilancia confirmó igualmente que la única persona que utilizó el vehículo durante el periodo denunciado fue el propio titular del turismo, sin que existiera intervención alguna de terceros.
Las pruebas obtenidas durante la investigación permitieron descartar por completo la existencia del robo denunciado y determinar que la solicitud de sustitución de las cerraduras del vehículo se basaba en unos hechos que nunca llegaron a producirse.
Por ello, la Guardia Civil procedió a la puesta a disposición judicial del investigado como presunto autor de un delito de simulación de delito y otro de estafa en grado de tentativa.












































































