
Fueron sorprendidos en una finca del municipio de Marina de Cudeyo junto a siete ovejas muertas. También se investiga a la persona que les vendió las ovejas.
24 de abril de 2026.- La Guardia Civil de Cantabria, ha procedido a instruir diligencias en calidad de investigados a once personas, como presuntos autores de delito de maltrato animal, con resultado de muerte de siete ovejas. La persona que le vendió los animales también ha sido investigada al considerarle presunto cooperador necesario.
La Guardia Civil fue alertada que en una finca situada en el término municipal de Marina de Cudeyo, varias personas podían haber dado muerte a ovejas. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Guardia Civil del SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza) y de la Unidad de Seguridad Ciudadana, así como, de la Policía Local del municipio, observando a siete ovejas muertas y abundante sangre. Junto a los animales se encontraban las once personas que han sido investigadas, encontrando diferentes indicios de su participación en los hechos.
De las primeras gestiones realizadas, se pudo averiguar que las ovejas habían sido compradas a otra persona y que supuestamente esta les había autorizado el sacrificio de las mismas en ese lugar. Además, las ovejas carecían de identificación (crotal) y tampoco se habían hechos los trámites reglados para este tipo de transacciones de animales.
Sufrimiento y sin control sanitario
En el lugar no se halló ningún dispositivo que pudiera emplearse para el aturdimiento de los animales antes de la muerte, por lo que se supone, por los vestigios encontrados, un sufrimiento innecesario para las ovejas.
Por otro lado, no ha existido un control sanitario, en unos animales que no estaban identificados, por lo que se desconocen si han tenido seguimiento veterinario para asegurar la salud pública. Igualmente, la muerte de los animales se realizó en una finca, sobre el suelo, sin medidas de higiene y sin ser un lugar autorizado.
En el sacrificio de los animales de renta, cuyo fin principal es el consumo de la carne por terceros, las regulaciones en esta materia exigen conocer la trazabilidad del animal para asegurar la sanidad pública, ajustarse a las normas del respeto del bienestar de los animales, evitando su sufrimiento, utilizando para ello diversos métodos y dispositivos de aturdimiento previo al sacrificio.
Por estos hechos, el SEPRONA de la Guardia Civil de Cantabria, procedió la semana pasada a investigar a las doce personas mencionadas, por supuesto delito de maltrato animal, y se elevarán diferentes informes-denuncias en relación con la sanidad de los animales
Maltrato a otra oveja
A la persona que vendió las anteriores ovejas, los efectivos del SEPRONA, también le han instruido diligencias en calidad de investigado, por otro presunto delito de maltrato animal, a una oveja, a la que no prestó la asistencia veterinaria necesaria. El animal tuvo que recibir una eutanasia humanitaria.
Los efectivos del SEPRONA, ante el hallazgo de una oveja gestante en malas condiciones sanitarias, pudieron averiguar, que no solo no se le había prestado asistencia veterinaria, sino que también, se le había dado una medicación, sin diagnóstico ni prescripción facultativa, lo que muy probablemente pudo aumentar el deterioro del animal, en vez de procurar una curación.
Una vez que la oveja pudo ser examinada por un veterinario oficial, corroboró su mal estado por una enfermedad, y ante su gravedad determinó la necesidad de una eutanasia humanitaria, con el único fin de evitar un sufrimiento innecesario del animal ante un cuadro clínico irreversible.












































































