
La Universidad Internacional Menéndez Pelayo acogía en la tarde del miércoles a los mayores expertos del narcotráfico en el Estrecho, al menos, en lo policial, en unas jornadas dirigidas por D. Jesús Núñez Calvo. Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz y D. Francisco Almansa Aguilar. Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras con el Teatro Paseo de la Velada como escenario
Los resultados de la prohibición de tenencia de semirrígidas dejan claro que fue determinante en la lucha contra el narcotráfico. Las detenciones aumentaron exponencialmente y las organizaciones criminales se vieron abocadas a buscar nuevas rutas, nuevas formas de esconder las embarcaciones e incluso su compra. Este mismo miércoles, un ciudadano campogibraltareño era sorprendido con más de 3.000 litros de combustible en su furgoneta. No tendrá más que un boletín de denuncia ordinario que, con casi total seguridad, no abonará a pesar de la peligrosidad que supone portar 120 petacas.
Con esta reivindicación compartida tanto por D. Jesús Núñez Calvo, Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz y D. Francisco Almansa Aguilar, Coronel Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras, como por el tejido asociativo en la figura de Paco Mena, las jornadas organizadas por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en el Teatro Paseo de la Velada, dejaban clara la necesidad de dar este paso para continuar complicando la labor de la lacra del narco en el Campo de Gibraltar. Una actividad que, desde la Operación Carteia de 2018, ha tenido que reinventarse y, la Guardia Civil, seguir los pasos de la reinvención.

LOS RESULTADOS DEL PLAN DE ESPECIAL DEL CAMPO DE GIBRALTAR
Abría la jornada junto a Felicidad Rodríguez, directora de la UIMP, un alcalde de La Línea, Juan Franco, satisfecho por los resultados del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar que José Pacheco, subdelegado del Gobierno de España en Cádiz, se encargó de desgranar y ensalzar. Y es que los resultados, los policiales, son evidentes.
Desde entonces, julio de 2018, y hasta finales de 2022, el resultado han sido más de 30 millones de euros invertidos; 14.000 operaciones policiales contra el contrabando y el narcotráfico; más de 13.400 detenidos e investigados; y más de 1,4 millones de kilos de droga incautadas. Sólo en el año 2022, se llevaron a cabo 858 operaciones; hubo 721 detenidos o investigados; y se incautaron 74 toneladas de droga. Todo ello ha supuesto que la tasa de criminalidad de la comarca se sitúe en 45,1 infracciones penales por cada 1.000 habitantes, 3,7 puntos menos que la media nacional.
En total, 24.500 efectivos de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en las 6 provincias donde se desarrolla el Plan de Seguridad. 1.361 de ellos se incorporaron en 2022; y 323 lo hicieron en el Campo de Gibraltar. Un Plan con resultados recientes como puede ser el alijo de 772 kilos de cocaína que la Guardia Civil frustró hace unos días cuando trataban de acceder por la playa de Barbate.

DROGA POR TIERRA, MAR Y AIRE
D. Ernesto Segura Iglesias, Comandante de la Guardia Civil, Jefe interino del Centro Regional de Análisis e Inteligencia contra el Narcotráfico (CRAIN), ofreció una exposición amplia sobre la evolución de las rutas del narco. Además, las formas en las que entran en la comarca y la estructura tanto de la Guardia Civil en Andalucía como de las organizaciones criminales. Además, puso de manifiesto la procedencia, exportación y distribución del hachís pero también de la cocaína o la marihuana, siendo Andalucía uno de los mayores productores con especial hincapié en la alta presencia de THC en la materia prima andaluza.
En las más orientales, la marihuana se trabaja en forma de cooperativa y la Guardia Civil mantiene un estrecho trabajo con las compañías eléctricas que identifican picos de consumo para poder dar con cultivos que acaban estando prácticamente en cualquier lugar. La marihuana es un negocio atractivo por su precio, no en España, que puede rondar los 2.000€ el kilo sino en otros países como puede ser Polonia donde su precio se multiplica por tres. De ahí que los propios traficantes de hachís diversifiquen hasta el negocio de la «maría».
El Campo de Gibraltar, por su situación geográfica es una zona perfecta para la entrada de hachís, por la cercanía de Marruecos, principales productores a tan solo 14 kilómetros y para la entrada de la cocaína de Sudamérica, a través de los contenedores del Puerto de Algeciras. Unas ventajas que no pueden más que evitarse con la presión policial que consiga desviar la actividad de la zona aunque no eliminarla.

NÚÑEZ Y ALMANSA, EXPERIENCIA Y SAVIA NUEVA PARA ALGECIRAS
El que fuera jefe de la Comandancia de Algeciras y primera persona en vivir los cambios que trajo el Plan Marlaska, D. Jesús Núñez Calvo, ahora al frente de la Comandacia de Cádiz, arrancaba por una petición histórica que se repitió en la mesa redonda posterior, lo social. Una asignatura pendiente por parte de todas las administraciones de forma transversal y fundamental para que los efectos policiales sean útiles.
Desde los carabineros de los años 60 hasta nuestros días, Núñez aseguró que los puntos son exactamente los mismos para alijar desde entonces. Antes el tabaco, ahora el hachís. Ambos jefes pusieron el valor la labor de la Guardia Civil en la materia contra el narco y la evolución de los medios para hacer frente a él. Por ejemplo, en la rapidez de las embarcaciones, los radares, las comunicaciones y la vigilancia: de los prismáticos a poder hacer un seguimiento de una lancha sin ser vistos.
Entre los lugares elegidos para continuar con la actividad ilícita, Núñez destacó el Guadalquivir y las costas gaditanas ante la presión campogibraltareña además de advertir sobre la peligrosidad de los traficantes. Almansa quiso insistir en la necesidad de continuar presionando en la zona para no volver a la situación de 2018 cuando una serie de factores llevaron a la pérdida del principio de autoridad en la zona con sucesos que pasaran a la historia y que manchó de por vida la imagen de los municipios de la zona, especialmente La Línea.
Una situación territorial, el asentamiento de mafias magrebíes en la comarca, los puertos de Algeciras y Tarifa, junto a otros matices, mantendrán al Campo de Gibraltar siempre en el punto de mira. Eso sí, no sin efectuar casi todo lo posible para paliarlo. El actual jefe de la Comandancia de Algeciras destacaba algunas operaciones como la Trapera, del Castaña, que se saldó con 7 toneladas de hachís y casi 30 detenidos; la Dismantle, ahora en juicio; la BOB, con 2 toneladas de hachís; JUMITA, que la justicia no supo aprovechar aun siendo la operación con mayor efectivo incautado de la historia; la PROPER o la KENIN, con 1,5 toneladas de cocaína recientemente intervenida.

LO SOCIAL
Para finalizar, Dña. Ana Villagómez Muñoz, Fiscal delegada Antidroga de la Fiscalía Provincial de Cádiz-Ceuta y Coordinadora de Andalucía; D. Francisco Mena de Mira, Presidente de la Coordinadora Alternativas; D. Francisco López Matesanz, Comisario Jefe local de Policía Nacional de Algeciras; D. Santiago Villalba Sanz, Jefe de la Unidad Combinada de la Vigilancia Aduanera en Cádiz; D. Jesús Núñez Calvo. Coronel Jefe de la Comandancia de Cádiz; D. Francisco Almansa Aguilar. Coronel Jefe de la Comandancia de Algeciras disertaban sobre todo lo anterior moderado por Dña. Felicidad Rodríguez Sánchez, Directora de la sede de la UIMP en el Campo de Gibraltar.
Se ponía de manifiesto de nuevo la necesidad de ilegalizar la tenencia de grandes cantidades de combustible, una ley desfasada y que permitía a los agricultores repostar sus tractores y que ahora supone un auténtico riesgo para la conducción y la integridad de los ciudadanos en la carretera y en los propios edificios colindantes a sus almacenes.
Paco Mena hacía hincapié en lo social, la gran asignatura pendiente. También en que el dinero del ‘narco’ revierta en los municipios afectados. «No es lógico que solo reciba una mínima parte Algeciras y La Línea no por no tener 100.000 habitantes.» Otra de las peticiones cruciales, la inversión en los propios ayuntamientos y movimientos antidroga que ven como se incautan grandes cantidades de dinero sin que lleguen a los planes sociales tan necesarios para la supervivencia del Campo de Gibraltar.











































































