
El SECRIM recibe en Valladolid el reconocimiento «Misión Humanitaria, Servicio y Auxilio», que pone en valor el trabajo científico y técnico de los especialistas que contribuyen a esclarecer delitos, identificar víctimas y aportar pruebas fundamentales a la Administración de Justicia.
El Servicio de Criminalística de la Guardia Civil (SECRIM) ha sido distinguido en la quinta edición de los Premios ALAS, celebrada en Valladolid, con el reconocimiento «Misión Humanitaria, Servicio y Auxilio». Un galardón que destaca una labor que, aunque en muchas ocasiones se desarrolla lejos de la atención pública, resulta esencial para la investigación criminal y el esclarecimiento de hechos delictivos.
La entrega de los premios tuvo lugar el domingo 18 de octubre en el Espacio La Granja de Valladolid. Los galardones, promovidos en el entorno de la Asociación de Veteranos del Ala 37, reconocen actuaciones, instituciones y trayectorias vinculadas al servicio público, la seguridad, la investigación, la asistencia y el compromiso con la sociedad. El fallo de esta quinta edición se había anunciado en septiembre.
La distinción al SECRIM reconoce el valor de una especialidad en la que el conocimiento científico, la precisión técnica y el rigor en el análisis de los indicios se convierten en herramientas decisivas para que una investigación avance y pueda sostenerse ante los tribunales.
De los indicios a las pruebas judiciales
La función de la criminalística va mucho más allá del trabajo de laboratorio. Los especialistas de la Guardia Civil intervienen en el estudio de los escenarios del delito, la localización y preservación de vestigios, la recogida de muestras y su análisis mediante procedimientos científicos. Su cometido es transformar esos indicios en pruebas periciales que puedan contribuir al esclarecimiento de los hechos y a la identificación de sus responsables.
Según la información institucional de la Guardia Civil, el Servicio de Criminalística está integrado en la Jefatura de Policía Judicial y cuenta con distintas áreas especializadas, entre ellas identificación y escena del crimen, técnica policial y analítica forense. Sus especialistas elaboran informes para juzgados, tribunales, el Ministerio Fiscal, unidades del propio Cuerpo y otras instituciones.
La importancia de este trabajo reside en la objetividad. Una huella, una muestra biológica, un documento o cualquier otro vestigio puede aportar información relevante siempre que se recoja, conserve, analice e interprete con las debidas garantías. La ciencia forense permite contrastar hipótesis, reconstruir aspectos de un hecho investigado y aportar elementos técnicos que ayuden a determinar qué ocurrió.
Esta labor exige formación especializada, actualización constante y procedimientos rigurosos. Los resultados deben ser reproducibles y técnicamente fundamentados, porque sus conclusiones pueden tener consecuencias directas en un procedimiento judicial, tanto para esclarecer la responsabilidad de un investigado como para evitar atribuciones erróneas.
Una especialidad con más de un siglo de evolución
La criminalística de la Guardia Civil tiene una trayectoria que se remonta a los primeros años del siglo XX. En 1914, el Cuerpo obtuvo el reconocimiento oficial para utilizar la dactiloscopia mediante la creación del Servicio de Identificación Judicial. Décadas después, en 1953, la Academia Especial constituyó el Laboratorio de Técnica Policial; en 1983 se creó el Laboratorio de Criminalística, antecedente directo del actual SECRIM, cuya organización se consolidó en 2008.
Desde aquellos primeros trabajos de identificación mediante huellas dactilares, la especialidad ha incorporado nuevas técnicas y disciplinas. En la actualidad, el análisis genético, la química forense y otros procedimientos de investigación científica permiten abordar casos de una complejidad que hace décadas resultaba difícil imaginar.
La Guardia Civil señala que dispone de cerca de 600 especialistas en las distintas disciplinas forenses, distribuidos entre el órgano central y los laboratorios territoriales. Esta estructura facilita el apoyo técnico a las unidades que investigan delitos sobre el terreno y permite atender las necesidades periciales de las autoridades judiciales.
Ciencia al servicio de la justicia y de las personas
El reconocimiento «Misión Humanitaria, Servicio y Auxilio» adquiere un significado especial cuando se contempla el alcance humano de la actividad criminalística. Detrás de muchos análisis hay víctimas que necesitan respuestas, familias pendientes de conocer la suerte de sus seres queridos y procedimientos judiciales que requieren pruebas fiables.
La identificación de personas fallecidas, incluidas aquellas cuya identidad no puede establecerse por medios ordinarios, es uno de los ámbitos en los que el trabajo científico tiene una dimensión humana especialmente relevante. También lo es el análisis de los indicios que permiten esclarecer delitos y contribuir a que las víctimas y sus familias encuentren respuestas dentro del marco de la justicia.
El trabajo de estos especialistas suele desarrollarse sin la visibilidad que acompañan a otras actuaciones policiales. Sin embargo, sus conclusiones pueden resultar determinantes para reconstruir los hechos y proporcionar a los órganos judiciales elementos objetivos con los que tomar decisiones.
Por eso, este premio no solo reconoce una capacidad técnica. También pone en valor la responsabilidad de quienes trabajan con pruebas que deben ser tratadas con absoluta precisión, conscientes de que cada error puede tener consecuencias importantes y de que cada resultado debe responder a criterios científicos y garantías legales.
Un reconocimiento compartido con otras instituciones
Los V Premios ALAS 2026 han distinguido también a otras instituciones y personalidades por su contribución a la sociedad. Entre los galardonados figuran el Hospital Universitario Río Hortega, en la categoría de Impulso y Progreso; la Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER), en Héroes del Aire; y la Policía Municipal de Valladolid, en Mérito al Servicio.
El Ayuntamiento de Villanubla recibió el reconocimiento correspondiente a Corporación Municipal, mientras que el Proyecto Tornadera y La 8 Televisión de Castilla y León fueron distinguidos en las categorías Territorio Villanubla y Medios de Comunicación, respectivamente. En Trayectoria Personal, el jurado reconoció al teniente general Enrique Jesús Biosca Vázquez y a Sara García Alonso.
La presencia del Servicio de Criminalística entre los premiados constituye un reconocimiento a una especialidad imprescindible para la seguridad pública y la Administración de Justicia. Una labor en la que la experiencia de los profesionales y los avances científicos trabajan conjuntamente para aportar certezas allí donde los hechos deben ser demostrados.
Cabe recordar que, en 2025, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ya recibió un reconocimiento por su destacada labor en los Premios FIEL en el DEBER, promovidos por Tribuna Benemérita y la Asociación Histórico-Cultural FIEL en el DEBER, en un acto celebrado en la localidad toledana de Lillo. Aquel galardón puso en valor la contribución de sus profesionales a la investigación criminal, el esclarecimiento de los delitos y el servicio a la Justicia, una labor que vuelve a recibir reconocimiento público con esta nueva distinción en los Premios ALAS.
Para la Guardia Civil, el galardón supone un reconocimiento al trabajo de los hombres y mujeres que, desde la investigación científica, contribuyen cada día a esclarecer delitos, identificar personas y poner el conocimiento técnico al servicio de la justicia.









































































