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Jesús Rueda Jiménez recordó durante la celebración de la Virgen del Pilar los difíciles episodios de los días 30 y 31 de julio, cuando, según expuso, más de 6.000 personas intentaron acceder a la ciudad. El coronel reconoció la profesionalidad de los agentes y el papel de la Gendarmería Real Marroquí en la contención de los intentos de entrada.

La cooperación entre la Guardia Civil y la Gendarmería Real Marroquí, el esfuerzo de los agentes desplegados en el perímetro fronterizo y la coordinación entre los distintos cuerpos policiales centraron una parte destacada de la alocución pronunciada por el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, Jesús Rueda Jiménez, con motivo de la festividad de la Virgen del Pilar, patrona del Cuerpo.

Durante el acto celebrado el 12 de octubre, el máximo responsable de la Guardia Civil en la ciudad autónoma recordó los acontecimientos registrados los días 30 y 31 de julio, en un contexto de extraordinaria presión migratoria tras los sucesos ocurridos en Ceuta. Rueda aseguró que, durante aquellas jornadas, más de 6.000 personas intentaron acceder a Melilla, en algunos casos mediante actuaciones que calificó de «violencia extrema».

El coronel puso de relieve que la Guardia Civil estuvo en primera línea para proteger la frontera, afrontando jornadas de especial dificultad y contando con el apoyo de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, la Policía Local y los demás efectivos que participaron en el dispositivo de seguridad.

La cooperación con Marruecos, un elemento determinante

Uno de los aspectos centrales de la intervención fue el reconocimiento expreso a la colaboración mantenida con las autoridades marroquíes. Según señaló Rueda, la cooperación diaria entre la Guardia Civil y la Gendarmería Real Marroquí resultó determinante para contener los intentos de entrada y evitar que la presión sobre el perímetro fronterizo se prolongara con la misma intensidad durante las semanas posteriores.

El coronel resumió esa relación con una afirmación que pone el acento en la importancia del trabajo coordinado: «Una colaboración estrecha y diaria, que es garantía de eficacia a un lado y otro de la frontera».

Rueda agradeció la profesionalidad y la cooperación de todos los cuerpos implicados y destacó que la actuación conjunta permitió rechazar a más de un millar de personas, que fueron devueltas a Marruecos con la colaboración de las autoridades del país vecino.

La coordinación entre ambos países constituye un elemento relevante para gestionar los episodios de presión migratoria en Melilla, donde la rapidez de respuesta, el intercambio de información y la actuación sobre el terreno resultan esenciales para afrontar situaciones que pueden evolucionar en muy poco tiempo.

«Días largos, difíciles» para los guardias civiles

El jefe de la Comandancia también quiso reconocer el esfuerzo personal y profesional de los agentes que participaron en el dispositivo. En su intervención recordó que fueron «días largos, difíciles», durante los cuales los guardias civiles tuvieron que responder a situaciones de gran exigencia operativa.

En esas actuaciones participaron también efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), unidad especializada en el mantenimiento y restablecimiento de la seguridad en situaciones que requieren una capacidad de intervención específica.

El reconocimiento del coronel se extendió al conjunto de los profesionales que contribuyeron a contener los intentos de entrada, destacando su preparación, su capacidad de actuación y la coordinación que permitió responder a las circunstancias de aquellas jornadas.

Junto a la eficacia operativa, Rueda quiso subrayar otro aspecto esencial del servicio: el trato humano dispensado a las personas más vulnerables. Una referencia que recuerda que la protección fronteriza y la actuación policial deben desarrollarse atendiendo también a las necesidades de quienes se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad.

Una respuesta que exigió coordinación permanente

La presión migratoria de finales de julio obligó a mantener una vigilancia intensa y a adaptar los dispositivos a la evolución de los acontecimientos. Las convocatorias y alertas que se produjeron durante las semanas siguientes exigieron continuar atentos a posibles nuevos intentos de entrada.

En este contexto, el coronel consideró que la respuesta ofrecida durante los días 30 y 31 de julio fue decisiva para contener la presión posterior. Su valoración pone de relieve la importancia de disponer de efectivos preparados, capacidad de coordinación y colaboración entre las instituciones responsables de la seguridad.

La dimensión de aquellos acontecimientos quedó reflejada también en los balances oficiales difundidos durante los primeros días de agosto. La Delegación del Gobierno en Melilla informó el 4 de agosto de 1.323 intentos de entrada y señaló que 1.063 personas habían sido retornadas a Marruecos, mientras otras 260 permanecían en la ciudad en ese momento. Estas cifras corresponden al balance oficial comunicado entonces y tienen un alcance distinto de la cifra de más de 6.000 personas mencionada por el coronel en su alocución.

La Guardia Civil, al servicio de Melilla

La intervención de Jesús Rueda Jiménez durante la festividad de la Virgen del Pilar sirvió para reconocer el trabajo de los guardias civiles y de los demás profesionales que participaron en la protección de la ciudad durante uno de los episodios más exigentes del año.

Su mensaje puso el acento en tres elementos: la profesionalidad de los agentes, la cooperación entre los cuerpos de seguridad y la colaboración diaria con las autoridades marroquíes. A ellos añadió el reconocimiento al trato humano dispensado a los colectivos vulnerables, una dimensión que forma parte de la responsabilidad de quienes intervienen en este tipo de situaciones.

La defensa de la frontera requiere preparación, vigilancia y capacidad de respuesta, pero también coordinación institucional y conocimiento del territorio. En Melilla, la Guardia Civil desempeña una función esencial en ese dispositivo, trabajando junto a otros cuerpos y servicios para proteger la seguridad de la ciudad y atender las necesidades de sus habitantes.

Con sus palabras, el coronel jefe quiso trasladar un reconocimiento público a quienes estuvieron desplegados durante aquellas jornadas y destacar que la cooperación y el trabajo conjunto fueron fundamentales para afrontar una situación de extraordinaria dificultad.