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Las investigaciones tras las detenciones realizadas por la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra apuntan a una estructura de coordinación digital que difundía instrucciones para cometer actos violentos, seleccionar establecimientos comerciales y dificultar la identificación de los participantes.

  • Las detenciones se producen ante las convocatorias de nuevos disturbios previstas para Halloween.

Las investigaciones policiales sobre la plataforma BLOCUS han desembocado en tres detenciones en distintos puntos de España. Agentes de la Policía Nacional y de los Mossos d'Esquadra han arrestado a tres menores de edad en Valencia, Lérida y Barcelona por su presunta participación en la creación, administración y dinamización de canales digitales desde los que se habrían organizado convocatorias para cometer saqueos, provocar disturbios y enfrentarse violentamente a las fuerzas policiales.

Las actuaciones ponen de manifiesto la preocupación de los investigadores por una forma de organización que utiliza las redes sociales para captar participantes y las aplicaciones de mensajería instantánea para distribuir instrucciones, coordinar movimientos y seleccionar posibles objetivos.

Los tres arrestados tienen 16 y 17 años. Las investigaciones apuntan a que algunos de ellos habrían desempeñado funciones de administración de los grupos y difusión de contenidos destinados a facilitar la comisión de actos violentos. Las detenciones se producen en vísperas de nuevas convocatorias para el 31 de octubre, coincidiendo con la celebración de Halloween.

Valencia: más de 400 participantes en los grupos investigados

La primera de las actuaciones conocidas corresponde a la Policía Nacional en Valencia, donde fue detenido un menor de 17 años por agentes de la Brigada Provincial de Información.

Según las informaciones publicadas, el investigado habría creado y administrado grupos de WhatsApp y Telegram destinados a organizar acciones violentas durante la noche del 31 de octubre. Los canales habrían llegado a reunir a más de 400 participantes.

La investigación apunta a que en estos espacios se difundían mensajes para organizar saqueos y robos con violencia, identificar establecimientos comerciales susceptibles de convertirse en objetivos y provocar altercados en la vía pública.

También se habrían compartido instrucciones para dificultar la identificación de los participantes y recomendaciones relacionadas con la preparación de barricadas y la utilización de elementos incendiarios improvisados.

El menor fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores, acordándose, según las informaciones difundidas, su internamiento en régimen cerrado.

La dimensión de los grupos investigados y la naturaleza de los contenidos difundidos constituyen uno de los elementos más preocupantes de esta actuación policial, al evidenciar la capacidad de determinadas estructuras digitales para movilizar a un elevado número de personas en torno a convocatorias que presuntamente persiguen objetivos delictivos.

Lérida: detenido el presunto administrador de "BLOCUS Lleida"

La segunda detención fue practicada por los Mossos d'Esquadra en Bellmunt d'Urgell (Lérida), donde fue arrestado un menor de 16 años al que los investigadores atribuyen la creación y administración de los canales identificados como "BLOCUS Lleida".

Las pesquisas policiales apuntan a que el joven habría utilizado estos espacios para difundir instrucciones destinadas a organizar saqueos, seleccionar establecimientos comerciales y dificultar la actuación de los cuerpos policiales.

Entre los contenidos investigados figurarían recomendaciones sobre cómo evitar ser identificado durante los disturbios, pautas de comportamiento ante la presencia policial y mensajes que incitarían a atacar a los agentes.

La investigación contempla presuntos delitos relacionados con la conspiración para cometer desórdenes públicos y la incitación a causar daños y saqueos.

La actuación de los Mossos pone de relieve la existencia de diferentes canales territoriales bajo una misma denominación, una circunstancia que está siendo examinada para determinar el grado de coordinación entre sus administradores y participantes.

Barcelona: otro menor detenido por su vinculación con los canales de BLOCUS

La tercera detención se produjo en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona), donde los Mossos d'Esquadra arrestaron a otro menor de 17 años por su presunta implicación en la difusión y coordinación de las convocatorias violentas.

Según las informaciones publicadas, el investigado habría facilitado enlaces para acceder a los grupos de BLOCUS y participado en la difusión de instrucciones dirigidas a los posibles asistentes.

Entre los contenidos que se le atribuyen figurarían recomendaciones sobre materiales que debían llevar los participantes, medidas para evitar su identificación y pautas de actuación ante la presencia de los cuerpos policiales.

También habría animado a otros usuarios a protagonizar actos violentos y propuesto establecimientos comerciales como posibles objetivos de saqueos.

Esta detención adquiere especial relevancia por su relación temporal con los graves incidentes registrados en Barcelona el pasado 24 de octubre, durante los cuales se produjeron altercados, daños materiales y saqueos.

Los investigadores tratan de determinar el alcance de la participación del detenido y sus posibles conexiones con otros administradores y responsables de los canales investigados.

La organización digital de la violencia: una amenaza para la seguridad ciudadana

Más allá de las tres detenciones, las investigaciones ponen sobre la mesa un fenómeno que preocupa especialmente a las fuerzas de seguridad: la utilización de plataformas digitales para organizar y promover acciones violentas de manera coordinada.

El procedimiento investigado presenta diferentes fases. Primero, la difusión de mensajes y vídeos en redes sociales para atraer participantes; posteriormente, la incorporación a grupos de mensajería donde se distribuyen instrucciones más concretas y, finalmente, la convocatoria de concentraciones en las que se pretende ejecutar acciones contra establecimientos comerciales, bienes públicos y fuerzas policiales.

La difusión de recomendaciones sobre vestimenta, ocultación de la identidad y enfrentamiento con los agentes no responde a una simple convocatoria de protesta. Cuando estos contenidos se acompañan de instrucciones para cometer saqueos, provocar incendios o preparar elementos destinados a agredir a los policías, los investigadores se encuentran ante indicios de una posible planificación delictiva.

En este contexto, también resulta necesario recordar los métodos utilizados históricamente por determinados entornos vinculados al denominado movimiento Black Bloc, caracterizados por la actuación en grupos, la ocultación de la identidad y la utilización de tácticas de confrontación con las fuerzas de seguridad.

Las semejanzas metodológicas merecen atención desde el punto de vista policial, aunque no permiten afirmar que exista una relación orgánica entre BLOCUS y esos movimientos.

La protección de los agentes y de los ciudadanos, una prioridad

La preocupación de las fuerzas policiales no se limita a los daños que puedan sufrir los establecimientos comerciales o el mobiliario urbano. La posibilidad de que se organicen ataques contra los agentes que intervienen para restablecer el orden público supone un riesgo añadido para la integridad física de los profesionales encargados de proteger a los ciudadanos.

Las convocatorias que incorporan instrucciones para enfrentarse a la Policía, dificultar su identificación o utilizar objetos y artefactos para agredir a los agentes elevan considerablemente el nivel de peligrosidad de estos episodios.

La coordinación preventiva entre los distintos cuerpos policiales y el seguimiento de los canales digitales se convierten, por tanto, en herramientas fundamentales para anticiparse a posibles altercados y evitar que las convocatorias terminen en nuevos episodios de violencia.

La circunstancia de que los tres detenidos sean menores de edad añade otra dimensión al problema. La captación de adolescentes para participar en acciones violentas y la posible utilización de estos como integrantes o administradores de estructuras digitales exige una respuesta policial, judicial y social proporcionada a la gravedad de los hechos.

Tres detenciones y una investigación que continúa abierta

Las actuaciones de la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra representan un paso importante para identificar a quienes presuntamente impulsan y organizan estas convocatorias. Sin embargo, las detenciones no significan que la investigación haya concluido.

Los investigadores deben determinar quiénes se encuentran detrás de los diferentes canales, qué grado de coordinación existe entre ellos, cuántas personas participan en su administración y hasta dónde llegan las responsabilidades individuales de quienes difunden las instrucciones violentas.

La utilización de las redes sociales como instrumento de captación y las aplicaciones de mensajería como canales de coordinación demuestra que la prevención de los disturbios requiere también una actuación especializada en el ámbito digital.

La libertad de manifestación y el derecho a la protesta son derechos fundamentales que deben quedar plenamente garantizados. Pero no pueden utilizarse como cobertura para organizar saqueos, promover agresiones o convertir las calles en escenarios de violencia.

La investigación sobre BLOCUS deberá determinar las responsabilidades que correspondan a cada uno de los implicados. Mientras tanto, las tres detenciones constituyen una advertencia sobre la peligrosidad que puede alcanzar una convocatoria cuando detrás de ella no existe una reivindicación pacífica, sino una presunta estructura destinada a organizar y ejecutar acciones violentas.

ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"