
Los agentes recibieron una llamada pasadas las once de la noche del miércoles alertando de una persona que salía del mar con un traje de neopreno y con dos sacos de red
La Guardia Civil interceptó este miércoles a un vecino de Cangas que presuntamente estuvo realizando pesca furtiva en Moaña y se le incautaron más de 21 kilos de centolla (que está en veda) y 4,1 kilos de nécora.
El hombre, de 32 años de edad, reconoció que carecía de autorización para ejercer la actividad extractiva y será denunciado por infringir la Lei de Pesca de Galicia. Los ejemplares de marisco incautados estaban vivos y se devolvieron al mar.
El puesto de la Guardia Civil de Moaña recibió el aviso pasadas las once de la noche del miércoles, con una llamada que alertaba de la presencia de una persona que salía del agua en una playa del municipio equipada con un traje de neopreno y portando dos sacos de red.
Una patrulla se desplazó hasta el lugar y tras establecer un dispositivo de vigilancia localizaron al sospechoso cuando estaba a punto de dejar el lugar a bordo de su vehículo. En el maletero localizaron dos capazos con centolla y nécora, un traje de neopreno, gafas y una linterna. El marisco intervenido se trasladó a la lonja de Marín para su pesaje y se detectó que entre las centollas había nueve que estaban ovadas.
Esta especie está en veda desde finales de junio y el periodo de extracción no comienza hasta mediados de noviembre. La Guardia Civil informó que el marisco se devolvió al mar.








































































