
Tanto la pareja perjudicada como la empresa suplantada presentaron sus denuncias a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil, permitiendo el inicio inmediato de la investigación.
- Los ciberdelincuentes utilizaron una dirección de correo electrónico con un dominio prácticamente idéntico al legítimo para hacerse pasar por un establecimiento dedicado a la celebración de eventos en Sevilla y desviar el pago de una reserva
- Los posibles autores mantuvieron comunicaciones paralelas con la empresa y con los clientes mediante dos direcciones de correo electrónico fraudulentas, haciéndose pasar por cada una de las partes para lograr el desvío del dinero
20 de julio de 2026.- La CiberComandancia de la Guardia Civil investiga un fraude del tipo Business Email Compromise (BEC), así como un presunto delito de falsedad documental, en el que resultaron perjudicados tanto una pareja que iba a contraer matrimonio como la empresa titular de un espacio de celebraciones en Sevilla, cuya identidad fue suplantada por los ciberdelincuentes para ejecutar la estafa.
Los Hechos
La investigación se inició tras las denuncias presentadas de forma telemática en la Sede Electrónica de la Guardia Civil tanto por la pareja perjudicada, con domicilios en Sevilla y Salamanca, como por la empresa cuya identidad había sido suplantada durante el fraude.
Meses antes, la pareja había contactado con el establecimiento para organizar la celebración de su boda. Tras intercambiar diversos correos electrónicos y mantener conversaciones mediante una aplicación de mensajería instantánea, la empresa confirmó la disponibilidad de la fecha y remitió la documentación necesaria para formalizar la reserva, incluyendo el contrato y las instrucciones para realizar el pago de la señal en su cuenta bancaria.
Con carácter previo a la contratación, los futuros contrayentes acudieron al establecimiento para visitar las instalaciones donde iba a celebrarse su boda y concretar distintos aspectos del evento.
Esta circunstancia reforzó su confianza en que las comunicaciones que mantenían eran legítimas. Sin que ninguna de las partes tuviera conocimiento de ello, los ciberdelincuentes interfirieron en las comunicaciones electrónicas entre la pareja y la empresa.
Para ello, utilizaron una dirección de correo electrónico con un dominio prácticamente idéntico al del establecimiento, desde la que remitieron nuevas instrucciones de pago sustituyendo la cuenta bancaria legítima por otra controlada por los autores. Convencidos de que continuaban comunicándose con el establecimiento, los perjudicados realizaron la transferencia correspondiente a la reserva a la cuenta facilitada por los delincuentes.
Asimismo, remitieron la documentación necesaria para formalizar la contratación, entre ella copias de sus documentos nacionales de identidad, el contrato firmado y el justificante de la transferencia.
La estafa fue descubierta días después, cuando el representante del establecimiento, al comprobar que no había recibido el ingreso, contactó con la pareja a través de un canal distinto al empleado hasta ese momento. Fue entonces cuando ambas partes comprobaron que habían sido víctimas de una sofisticada suplantación de identidad y que la transferencia se había efectuado a una cuenta bancaria ajena a la empresa.
La investigación
Las primeras actuaciones permitieron reconstruir el intercambio de comunicaciones mantenido entre las víctimas y determinar que los autores habían conseguido mantener conversaciones paralelas con la pareja y con la empresa, suplantando la identidad de cada una de ellas frente a la otra para controlar el proceso de contratación y consumar el fraude.
Los agentes especializados del Equipo @ de la CiberComandancia analizaron las evidencias digitales aportadas por ambos denunciantes, examinaron la trazabilidad de las comunicaciones electrónicas y realizaron un seguimiento del recorrido del dinero transferido.
Paralelamente, analizaron la cuenta bancaria receptora y contrastaron la información obtenida con investigaciones de hechos de características similares, logrando identificar plenamente al beneficiario del fraude. Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de la Autoridad Judicial de Dos Hermanas (Sevilla).
CiberComandancia de la Guardia Civil:
La Guardia Civil continúa reforzando sus capacidades de atención al ciudadano en el ámbito digital mediante la consolidación de servicios telemáticos que permiten agilizar la comunicación y denuncia de determinados hechos delictivos.
A través de la Sede Electrónica y de la reciente creación de la CiberComandancia, se facilita a los ciudadanos un canal seguro, accesible y operativo las 24 horas del día para la presentación de solicitudes de denuncias relacionadas con:
- - Estafas y cargos fraudulentos cometidos a través de medios informáticos.
- - Daños.
- - Hurtos.
- - Sustracción de vehículos o en su interior.
- - Pérdida o localización de documentación.









































































