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Más de 3.000 efectivos han participado con 109 vehículos y 32 motos. La bandera no se ha podido izar por un problema con el enganche en la pieza superior del mástil

Los reyes Felipe y Letizia han presidido este sábado el acto central del Día de la Fuerzas Armadas (DIFAS 2026), por primera vez acompañados por la princesa Leonor que asiste al desfile militar en un momento clave como heredera del trono y futura jefa suprema de las Fuerzas Armadas. Vigo ha acogido esta nueva edición del homenaje a las Fuerzas Armadas deslucida por el mal tiempo, ya que por seguridad han tenido que ser cancelados el salto de los paracaidistas y el desfile aéreo.

El acto central del DIFAS ha comenzado con una imagen insólita: el tradicional izado de la bandera nacional no se ha podido realizar, según Defensa, por un problema con el enganche superior de la bandera en el mástil. Las cámaras de televisión han podido captar el directo la sorpresa del rey al ver caer la bandera.

La pieza, en concreto un tornillo que enganchaba la bandera en el mástil, ha fallado justo en el momento en que la enseña empezaba a tomar altura ante la atónita mirada de todos. En ese momento los miembros de la Guardia Real han reaccionado y han cogido la enseña nacional para evitar que permaneciera en el suelo.

El acto daba inicio pasadas las 12:00 del mediodía, cuando la ministra de Defensa, Margarita Robles, el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), almirante general Teodoro López Calderón, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda y al alcalde de Vigo, Abel Caballero, han recibido en la tribuna a los reyes y a su hija primogénita, que después han procedido a saludar a las autoridades.

El momento más emotivo se ha vivido durante el homenaje a los que dieron su vida por España, cuando el rey y la Princesa de Asturias han depositado una corona de laurel. Después los miembros de los Ejércitos que participan han cantado "La muerte no es el final".

Más de 3.700 efectivos han participado en la parada militar con 109 vehículos y 32 motos por la avenida de Samil, desde su inicio en la avenida de la Constitución en confluencia con la rúa Arganzada, hasta la intersección de esta con la rúa do Rio.

A lo largo de 1.165 metros de recorrido han desfilado 109 vehículos, como carros de combate Leopardo y Pizarro o el blindado 8x8 Dragón, que se ha estrenado en un desfile, a los mandos de la brigada Rey Alfonso XIII de la Legión, unidad a la que ha acompañado también un perro robot sobre plataforma.

Lo han cerrado las unidades de paso específico encabezadas por los legionarios acompañados de su mascota, en esta ocasión un borrego macho de raza castellana, con 4 años y de nombre Baraka, que en árabe significa buena suerte. Este legionario de 4 patas, al que le gustan las palomitas y los kikos, repite desfile pues ya participó el año pasado en Madrid en la parada militar del 12 de octubre.

Pasaban las 13:00 horas cuando ha llegado el turno de los efectivos del Tercio Gran Capitán 1º de la Legión, a 160 pasos por minuto.

Después de ellos ha llegado la escuadra de Gastadores del Grupo de Regulares de Ceuta nº 54 que desfila en la parada militar a un ritmo de 90 pasos por minuto.

Un total de 34 motos han completado los medios terrestres del desfile, en el que marcharán un total de 3.746 efectivos —3.402 hombres y 344 mujeres— de la Guardia Real, el Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y del Espacio, la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME). Les han acompañado 130 caballos y seis perros.

Al no poderse arriar la bandera nacional —que no se ha podido izar al inicio en el mástil — la Guardia Real, encargada de cerrar el desfile, la ha recogido cuando pasaban las 13:20 horas y se la ha llevado ante la atenta mirada de los reyes y la Princesa de Asturias y del resto de autoridades.

El mal tiempo ha obligado a cancelar el salto paracaidista de dos miembros de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA) que iba a dar inicio a los actos del desfile. Los encargados de hacerlo iban a ser el subteniente Vidal, de Marín, con más de 5.000 lanzamientos en su historial como saltador guía, y el sargento primero Matanza, de Lugo, con 4.000 saltos en su haber, que iba a portar la bandera nacional.

También ha tenido que ser cancelada la actuación acrobática de la Formación Mirlo pintando los cielos vigueses con los colores de la bandera nacional. Un total de 70 aeronaves —30 cazas, entre ellos Eurofighter, F-18 o Harrier; 16 aeronaves de transporte y 25 helicópteros— iban a participar en el desfile.

La Formación Mirlo tomó el relevo de la Patrulla Águila en el último desfile de la Fiesta Nacional del 12 de octubre, iba a sobrevolar el cielo con los colores de la bandera nacional con siete aviones Pilatus PC-21 empleando por primera vez los humos de color que simulan la bandera nacional.


ASOCIACIÓN HISTÓRICO-CULTURAL "FIEL en el DEBER"