
El Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil de Benasque, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061 han rescatado de dos escaladores que se encontraban exhaustos en una cresta del Pico Espadas, en el término municipal de Benasque (Huesca).
La intervención, que culminó con la evacuación en helicóptero de los montañeros a la helisuperficie de Benasque, reafirma el compromiso de la Guardia Civil con la seguridad en las montañas del Pirineo aragonés.
UN RESCATE EN CONDICIONES EXTREMAS
El operativo comenzó tras recibir un aviso a través de la Central Operativa 062 de la Guardia Civil de Huesca, alertada por los propios escaladores, quienes comunicaban que no podían continuar su actividad debido al agotamiento físico mientras se encontraban encaramados en una cresta del Pico Espadas, a unos 2.500 metros de altitud en el Parque Natural Posets-Maladeta.
Inmediatamente, se activaron los efectivos del GREIM de Benasque, especializados en rescates en alta montaña, junto con la Unidad Aérea de Huesca, que desplegó un helicóptero Eurocopter EC 135, y un médico del 061 para garantizar asistencia sanitaria si fuera necesario.
Tras sobrevolar la zona, los especialistas del GREIM localizaron a los dos montañeros murcianos, de 33 y 35 años, en una posición precaria en la cresta del Pico Espadas, una cumbre conocida por su dificultad técnica y exposición. Los agentes realizaron una maniobra precisa para evacuar a los escaladores mediante el helicóptero, trasladándolos a la helisuperficie de Benasque.
Una vez en tierra, los rescatados, que no presentaban lesiones graves, pudieron abandonar el lugar por sus propios medios, sin requerir atención médica adicional. La operación, descrita por la cuenta de X @guardiacivilzg como “espectacular”, destacó por su rapidez y coordinación, evitando un desenlace más grave en un entorno de alta montaña.
EL GREIM DE BENASQUE: UN REFERENTE EN RESCATES
El GREIM, integrado en el Servicio de Montaña de la Guardia Civil (SEMON), es una de las especialidades más activas y reconocidas dentro y fuera de España, con una trayectoria que le valió en 1992 el reconocimiento de la Comisión Internacional de Socorro Alpino (CISA) como uno de los cuatro mejores servicios de rescate del mundo, junto a los de Francia, Suiza y Austria. Formado por especialistas entrenados en el Centro de Adiestramientos Específicos de Montaña (CAEM), el GREIM combina habilidades técnicas en escalada, espeleología y primeros auxilios con el uso de helicópteros para operar en condiciones extremas.
En lo que va de 2025, el GREIM ha realizado decenas de rescates en el Pirineo aragonés, incluyendo intervenciones en picos como el Posets, el Aneto, y el Perdiguero, donde las condiciones orográficas y climáticas exigen una preparación excepcional.
Solo en el último año, los GREIM de Huesca han atendido más de 550 incidentes en montaña, auxiliando a centenares de personas y enfrentando tragedias como las de tres montañeros fallecidos en julio de 2024. Este reciente rescate en el Pico Espadas se suma a la intensa actividad de la unidad, que en el fin de semana del 17 al 18 de mayo también auxilió a otros montañeros en el Pirineo.
UN LLAMADO A LA PRUDENCIA EN LA MONTAÑA
El teniente coronel jefe interino de la Comandancia de Huesca, José Enrique Cordobés Lucena, quien apenas un día antes, el 16 de mayo, presidió la celebración del 181 aniversario de la Guardia Civil en el Acuartelamiento Alcoraz, destacó en su discurso la “inquebrantable tenacidad” de los agentes del GREIM en operaciones como esta. “Nuestra labor no solo consiste en rescatar, sino en garantizar la seguridad de quienes disfrutan de nuestras montañas”, afirmó. Cordobés también aprovechó para recordar la importancia de la preparación y la prudencia en actividades de alta montaña, un mensaje reforzado tras este incidente.
El rescate de los dos escaladores murcianos, aunque con un desenlace positivo, pone de relieve los riesgos asociados al montañismo en picos como el Espadas, donde el agotamiento físico puede convertirse en un peligro mortal si no se actúa con rapidez. La Guardia Civil, ha reiterado su campaña #MontañaSegura, instando a los montañeros a planificar sus rutas, consultar las condiciones meteorológicas, y llevar equipos de comunicación adecuados, como teléfonos con batería suficiente o dispositivos GPS, para alertar en caso de emergencia.
UN COMPROMISO ININTERRUMPIDO CON LA SEGURIDAD
La operación en el Pico Espadas se enmarca en el “espíritu de sacrificio” del Cuerpo, y la actividad constante del GREIM, incluso en los momentos más exigentes.
En los rescates en montaña el GREIM brilla con especial intensidad, salvando vidas en un entorno donde la rapidez y la preparación son cruciales. La colaboración entre el GREIM, y la UHEL (Unidad de Helicópteros), integrada en el SAER (Servicio Aéreo de la Guardia Civil), es clave para el éxito de este tipo de operaciones de alto riesgo, demostrando una vez más la eficacia de la Guardia Civil, en la montaña y en este caso en concreto en el Pirineo aragonés.
El rescate de los dos escaladores murcianos en el Pico Espadas, sin lesiones graves y con un desenlace positivo, contrasta con tragedias recientes en la zona, como la muerte de un senderista en el Pico Perdiguero en julio de 2024, subraya la importancia de la presencia del GREIM en Benasque, una localidad estratégica para la seguridad en el Parque Natural Posets-Maladeta. Los vecinos de Murcia, tras ser evacuados a la helisuperficie de Benasque, agradecieron la rápida intervención de los agentes, destacando además, la profesionalidad del operativo.
La Guardia Civil, con 181 años de historia, sigue demostrando su compromiso con la seguridad de los ciudadanos, ya sea en las cumbres del Pirineo o en las calles de las ciudades. El rescate en el Pico Espadas es un ejemplo más de su dedicación, consolidando su legado como una institución que,vela por España con honor, sacrificio y Espiritu Benemérito












































































