La Unidad Militar de Emergencias (UME) avanza en la adquisiciones de sistemas no tripulados. Personal de la Unidad de drones de la UME (Udrume), con sede en León, ha recibido recientemente su primer dron submarino equipado con sonar, una solución adquirida a la empresa portuguesa Ocean Scan-Marine Systems & Technology.
El sistema ya está actualmente en fase de evaluación para determinar que cumplen con los criterios operativos. Bautizado por el fabricante con LAUV (Light Autonomous Underwater Vehicule), el dron subacuático tiene una autonomía de ocho horas, un peso de 15 kg y puede enviar datos en superficie a una distancia de un kilómetro. La profundidad máxima de operación es de 200 metros.
La UME busca mejorar con este vehículo submarino la detección e identificación de todo tipo de objetos bajo el agua. El LAUV dispone sonar de barrido lateral con batimetría y cámara de inspección subacuática con sistema de iluminación para búsqueda en grandes áreas e inspección de estructuras y objetivos concretos.
El sistema puede controlarse con cámara, pero en escenarios con baja visibilidad permite marcar y programar unos waypoints. Por lo tanto, el dron entra por un punto y sale por otro, recorriendo una trayectoria de forma autónoma y haciendo un levantamiento de la zona escogida con el sonar.
Dron submarino LAUV. Firma: Infodefensa
Los especialistas en operaciones subacuáticas de la unidad explica a Infodefensa que el sonar ofrece una mayor capacidad de detección de objetivos sumergidos frente al Lidar, un tecnología con una limitada penetración en entornos donde intervienen normalmente la UME con una alta contratación de partículas y lodo (riadas, inundaciones, búsqueda en embalses...).
Como ocurre con otros drones en servicio, la unidad no descarta su empleo en otros supuestos o escenarios que puedan surgir donde su empleo pueda resultar de ayuda para dar respuesta a la emergencia.
La adquisición de este sistema no tripulado submarino se enmarca dentro de los planes del Ministerio de Defensa para impulsar la Udrume, unidad situada en la base Conde Gazola, en el término municipal de San Andrés del Rabanedo, que aspira a ser un centro de referencia en el empleo de todo tipo de drones y también en el ámbito de la enseñanza, trabajando estrechamente con otras instituciones como la Universidad de León y en el desarrollo de nuevas tecnologías en este campo.
Defensa tiene previsto dotar a esta unidad, creada hace tres años, con más de medio centenar de vehículos no tripulados para operar en escenarios aéreos, terrestres y también acuáticos. En principio, el reparto quedará de la siguiente forma: 30 UAV, 15 UGV y otros 10 UUV/USV. La unidad contará con un centenar de militares, una vez completado todo el proceso de creación.











































































