
Autoridades civiles, militares, policiales y judiciales. Guardias Civiles. Vecinos y vecinas de El Puente, de Galende y de toda Sanabria. Buenos días:
Es un honor celebrar hoy, en esta tierra de agua, montaña y memoria, el 182º aniversario de la Guardia Civil. Y hacerlo aquí, en El Puente, tiene un significado especial. Porque Sanabria representa, como pocos lugares, el valor del medio rural, la riqueza de nuestro patrimonio natural y también la importancia de contar con una Guardia Civil cercana, presente y comprometida con cada pueblo y cada vecino.
En una comarca como esta, marcada por la belleza de su Lago y su Parque Natural, sus montes y sus pueblos, la presencia de la Guardia Civil es mucho más que una garantía de seguridad. Es tranquilidad. Es cercanía. Es confianza. Es saber que, cuando alguien necesita ayuda, siempre habrá un guardia civil dispuesto a acudir.
Hoy queremos reconocer el trabajo diario de todos los hombres y mujeres que integran la Guardia Civil en Zamora. Un trabajo muchas veces silencioso, discreto, alejado de los focos, pero absolutamente esencial para la convivencia y la seguridad de nuestra provincia.
Quiero hacer una mención especial a la Agrupación de Tráfico del Subsector de Tráfico de Zamora. Su labor resulta imprescindible en una provincia extensa, atravesada por importantes vías de comunicación y con un enorme movimiento de personas durante el verano y los periodos festivos. Su presencia constante en las carreteras salva vidas.
Cada control preventivo, cada auxilio en carretera, cada intervención en momentos difíciles demuestra una profesionalidad y una vocación de servicio ejemplares.
Detrás de cada uniforme hay hombres y mujeres que muchas veces trabajan en condiciones complejas, a cualquier hora del día o de la noche, para proteger a quienes circulan por nuestras carreteras.
También quiero reconocer la extraordinaria labor del SEPRONA, especialmente en una comarca como Sanabria, auténtico paraíso natural de nuestra provincia y uno de los espacios medioambientales más valiosos de España.
La protección de nuestro entorno, de nuestros montes, de nuestra fauna y de nuestros recursos naturales no sería posible sin la vigilancia constante y el compromiso de los agentes del SEPRONA. Su trabajo es fundamental para preservar un legado que pertenece no solo a esta generación, sino también a las futuras.
Defender la naturaleza es también defender nuestros pueblos y nuestra forma de vida.
Permítanme igualmente destacar el trabajo del Centro Operativo de Servicios, corazón silencioso de la coordinación diaria de la Guardia Civil. Desde allí se gestionan incidencias, emergencias y recursos con una eficacia que muchas veces pasa desapercibida para la ciudadanía, pero que resulta decisiva para garantizar respuestas rápidas y eficaces.
Detrás de cada llamada atendida hay responsabilidad, serenidad y capacidad de reacción. Y si hay algo que este último año ha vuelto a demostrar con absoluta claridad es el compromiso inquebrantable de la Guardia Civil con Zamora en los momentos más difíciles. Los incendios que golpearon nuevamente nuestra provincia el pasado verano dejaron imágenes dolorosas y momentos de enorme angustia.
Y, una vez más, como ya ocurrió en el terrible verano de 2022, la actuación de los hombres y mujeres de la Guardia Civil fue sencillamente fundamental y extraordinaria. Cuando el fuego avanzaba amenazando pueblos enteros, allí estaban ellos. Cuando hubo que evacuar viviendas, cortar carreteras, proteger a las personas mayores, auxiliar a vecinos o coordinar accesos en situaciones de enorme tensión, allí estuvo la Guardia Civil. Siempre presentes. Siempre disponibles. Siempre cumpliendo con su deber. Lo hicieron con profesionalidad, pero también con humanidad. Porque en situaciones así no solo se protegen bienes o infraestructuras; se acompaña a personas que sienten miedo, incertidumbre y dolor.
Y esa cercanía humana es uno de los mayores valores de la Guardia Civil. Quiero agradecer hoy, públicamente, el esfuerzo extraordinario realizado durante aquellos días. Fueron jornadas durísimas, de agotamiento físico y emocional, en las que muchos agentes enlazaron servicios sin descanso para garantizar la seguridad de todos. Zamora no olvidará esa entrega.
Hoy también es día de reconocimiento para quienes reciben condecoraciones y distinciones. Cada una de ellas simboliza sacrificio, entrega y vocación de servicio. Representan el ejemplo de quienes entienden esta profesión no como un trabajo cualquiera, sino como un compromiso permanente con España y con los ciudadanos.
Y junto a ellos, quiero reconocer igualmente a las familias de los guardias civiles. Porque detrás de cada servicio, de cada guardia nocturna, de cada emergencia y de cada ausencia, hay familias que comprenden, apoyan y sostienen. Vuestro sacrificio silencioso también merece hoy nuestro aplauso y nuestra gratitud.
Quiero igualmente destacar el papel de las mujeres en la Guardia Civil. Mujeres que, con profesionalidad, capacidad y vocación, contribuyen cada día a hacer una institución mejor, más cercana y más representativa de la sociedad a la que sirve. Su incorporación ha fortalecido el cuerpo y es motivo de orgullo para todos.
Pero en un día como hoy también debemos detenernos para recordar a quienes dieron su vida en acto de servicio. A todos los guardias civiles que, a lo largo de la historia, murieron cumpliendo con su deber, defendiendo la seguridad y la libertad de los demás.
Y quiero hacerlo hoy con un recuerdo muy especial y emocionado para Germán Pérez González y Jerónimo Jiménez Molero, fallecidos recientemente en acto de servicio durante una operación contra el narcotráfico en aguas de Huelva, mientras perseguían una narcolancha. Su muerte volvió a recordarnos la dureza, el riesgo y el sacrificio que acompañan cada día a quienes luchan contra el crimen organizado y defienden el Estado de Derecho incluso en las circunstancias más difíciles. Murieron sirviendo a España, fieles a su vocación y al juramento que un día hicieron ante la bandera.
Que su memoria permanezca siempre viva en la Guardia Civil y en el corazón de todos los españoles. Que su ejemplo de entrega, valor y compañerismo nos acompañe siempre y nos recuerde el inmenso significado del servicio público.
En nombre del Gobierno de España, gracias a todos los hombres y mujeres de la Guardia Civil por vuestra dedicación, vuestro sacrificio y vuestra humanidad.
Gracias por estar siempre donde más se os necesita.
CAPITÁN, ¡MANDE FIRMES!
Como expresión de los sentimientos que nos concita esta celebración, os pido a todos los presentes que digáis conmigo:
¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Guardia Civil!
Muchas gracias.
Ángel Blanco García
Subdelegado del Gobierno en Zamora










































































