
El Puente de Sanabria (Zamora) ha sido la localidad elegida pra rendir rhomenaje a los 182 años de la Guardia Civil: servicio, sacrificio y cercanía al territorio
Bajo un cielo sanabrés que acompañó con su luz primaveral, la localidad de El Puente de Sanabria se convirtió este viernes en el corazón de Zamora para conmemorar el 182 aniversario de la fundación de la Guardia Civil. La Institución eligió de nuevo el medio rural para celebrar su día grande, reforzando ese vínculo histórico que la “Benemérita” mantiene con las comarcas más alejadas.
Desde las once de la mañana, en la calle Plaza, una formación impecable tomó posición ante centenares de vecinos, autoridades y visitantes. La componían una escuadra de gastadores, la emotiva banda de guerra del Regimiento de Especialidades de Ingenieros número 11 de Salamanca y dos secciones integradas por personal de distintas unidades y especialidades de la Comandancia de Zamora y de la Zona de Castilla y León
El acto, sobrio y cargado de simbolismo, comenzó con la formación de las unidades. A continuación se procedió al izado de la bandera nacional, que ondeó con orgullo mientras se rendía honores. Siguió la lectura de los decretos fundacionales de 1844, aquellos textos que, bajo el impulso del duque de Ahumada, dieron vida a un cuerpo pensado para proteger a las personas y las propiedades en el ámbito rural, un origen que aún hoy define su esencia.
Uno de los momentos más sentidos llegó con la entrega e imposición de condecoraciones y diplomas. La Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil con distintivo blanco fue impuesta al sargento 1º José Manuel B. Arguello y a la guardia civil María Jesús D. Nieto, en reconocimiento a su trayectoria y dedicación. Asimismo, se entregaron diplomas conmemorativos de Reserva/Retiro a los guardias civiles José Antonio G. Carrillo, Santiago Villamor T. y José P. Belver, un justo tributo a quienes entregaron años de servicio a la ciudadanía.
El homenaje a los caídos, el himno de la Guardia Civil y los discursos oficiales pusieron el broche emocional a la ceremonia. Posteriormente, tuvo lugar el desfile: vehículos de distintas especialidades, motocicletas del SEPRONA y de la Agrupación de Tráfico recorrieron las calles del pueblo, mientras un helicóptero del Servicio Aéreo de la Guardia Civil con base en León sobrevolaba el lugar, recordando la amplitud y modernidad de los medios con los que hoy cuenta el Instituto.
Tras la parada militar, los asistentes pudieron disfrutar de una exposición estática de material y medios, una oportunidad para que niños y mayores conocieran de cerca los recursos con los que la Guardia Civil desarrolla su labor diaria: desde vehículos todoterreno hasta los perros del grupo cinológico, pasando por los equipamientos de Tráfico y SEPRONA.
El teniente coronel jefe de la Comandancia de Zamora, Héctor David Pulido García, junto al alcalde de El Puente de Sanabria, Miguel A. Martos Rábano, y otras autoridades, presidieron el evento.
La elección de Sanabria no es casual: forma parte de una estrategia consciente de acercar la Institución a los territorios donde su presencia es más necesaria y valorada.
182 años después de su creación, la Guardia Civil sigue siendo, para muchos españoles —especialmente en el mundo rural—, mucho más que un cuerpo de seguridad: es sinónimo de confianza, cercanía y compromiso.
Hoy, en las calles de El Puente de Sanabria, esa historia volvió a escribirse con uniformes impecables, miradas serias y el aplauso sincero de una comarca que se siente protegida por su siempre querida Guardia Civil.










































































