
El ataque se produjo durante la vigilancia de la zona y obligó a activar de inmediato varias patrullas para localizar a los presuntos autores
Tres inmigrantes marroquíes han sido detenidos este domingo en Ceuta por su presunta participación en el lanzamiento de varias botellas cargadas con líquido corrosivo contra militares desplegados en la zona de San Amaro.
El nuevo episodio eleva la preocupación por la sucesión de incidentes que están teniendo como objetivo a los efectivos de las Fuerzas Armadas desplegados en distintos puntos de la ciudad autónoma desde la entrada masiva registrada a finales de julio.
Según fuentes vinculadas al ámbito castrense, los hechos se produjeron durante la tarde del domingo, cuando los militares se encontraban realizando labores de vigilancia en San Amaro, una de las zonas sometidas a presencia permanente de efectivos de la Comandancia General de Ceuta y de las unidades desplazadas como refuerzo desde Canarias.
Los individuos habrían arrojado contra los militares varias botellas que contenían un líquido corrosivo, empleadas de una forma similar a un cóctel molotov. Tras producirse el lanzamiento, se activó inmediatamente un dispositivo de la Guardia Civil destinado a localizar a los responsables.
Las patrullas desplazadas hasta la zona consiguieron finalmente detener a tres personas de nacionalidad marroquí, que quedaron vinculadas a la investigación abierta para esclarecer las circunstancias del ataque y determinar con precisión la naturaleza de las sustancias utilizadas.
Los militares, objetivo de una nueva agresión
El incidente adquiere especial gravedad porque los militares se encontraban desarrollando precisamente una de las funciones que se les ha encomendado dentro del dispositivo extraordinario desplegado en Ceuta: vigilar y controlar determinadas zonas de la ciudad ante la situación generada por la crisis migratoria.
Desde finales de julio, efectivos de la Comandancia General de Ceuta y unidades desplazadas como refuerzo desde Canarias mantienen presencia en diferentes puntos considerados sensibles.
El ataque de San Amaro supone, por tanto, una agresión contra personal que se encontraba realizando un servicio de vigilancia y seguridad.
Por el momento, las informaciones disponibles señalan que los militares no resultaron heridos en este episodio.
La rápida reacción de la Guardia Civil permitió localizar y detener a los tres presuntos autores.
Un nuevo episodio en una semana especialmente complicada
Lo sucedido en San Amaro no constituye un hecho aislado. Durante los últimos días se han producido varios incidentes violentos contra militares desplegados en Ceuta, algunos de ellos mediante el lanzamiento de piedras contra vehículos y patrullas militares.
Precisamente este domingo se conoció también el ingreso en prisión provisional de cuatro ciudadanos marroquíes, entre ellos un menor, relacionados con una emboscada a pedradas contra militares en la zona de El Chorrillo.
Días antes, otro grupo había protagonizado un ataque en Benzú, episodio que terminó igualmente con detenciones y expulsiones.
La sucesión de incidentes ha generado preocupación entre las organizaciones profesionales vinculadas a las Fuerzas Armadas, que reclaman medidas adicionales para garantizar la seguridad de los efectivos desplegados.
La Guardia Civil vuelve a asumir el papel decisivo en las detenciones
Una vez más, la actuación de la Guardia Civil ha resultado determinante para localizar a los responsables de una agresión contra personal desplegado en la ciudad.
Tras conocerse el lanzamiento de las botellas, se activaron patrullas para intentar localizar a los implicados. La rapidez del dispositivo permitió detener a tres sospechosos.
Este tipo de intervenciones exige una respuesta especialmente rápida, dado que los autores pueden abandonar la zona inmediatamente después de cometer la agresión y tratar de ocultarse entre otros grupos de personas.
La operación queda ahora pendiente de las correspondientes diligencias para determinar exactamente las circunstancias del ataque y las responsabilidades que pudieran derivarse.
Preocupación entre los agentes y militares desplegados
La sucesión de ataques ha provocado que diferentes organizaciones relacionadas con el ámbito militar reclamen públicamente una respuesta de las autoridades.
Asociaciones profesionales del Ejército, de la Guardia Civil y sindicatos policiales vienen solicitado medidas urgentes para mejorar la protección jurídica tanto de los militares desplegados en Ceuta, como de los agentes y han reclamado que se valore su reconocimiento como profesión de riesgo y como agentes de la autoridad, igualmente habrían denunciado durante la última semana el lanzamiento de una botella con líquido inflamable contra militares y había pedido investigar el origen de estos episodios.
Las reclamaciones coinciden en un punto fundamental: agentes y militares están desplegados para cumplir una misión de seguridad y necesitan contar con garantías suficientes para desarrollar su trabajo.
Una escalada que preocupa
El episodio de San Amaro llega después de una sucesión de ataques que han cambiado el escenario al que se enfrentan los militares destinados en Ceuta.
El lanzamiento de piedras ya había obligado a intervenir a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Ahora aparecen incidentes en los que se utilizan botellas con sustancias corrosivas o inflamables, lo que incrementa potencialmente el peligro para los efectivos desplegados.
Sin establecer por el momento ninguna relación organizada entre los distintos episodios —algo que deberá determinar la investigación—, la reiteración de ataques contra militares constituye un elemento que las autoridades no pueden ignorar.
Los efectivos continúan desplegados en diferentes puntos de Ceuta cumpliendo las funciones que les han sido asignadas, mientras la Guardia Civil mantiene una intensa actividad para prevenir nuevos incidentes y detener a quienes traspasen los límites de la legalidad.
Tres detenidos y una investigación abierta
La actuación desarrollada este domingo vuelve a poner de manifiesto la importancia de la coordinación entre los distintos componentes del dispositivo de seguridad.
Los militares fueron objeto del lanzamiento de las botellas en San Amaro. La Guardia Civil reaccionó activando sus patrullas y terminó localizando y deteniendo a tres ciudadanos marroquíes, que deberán responder ante las autoridades por su presunta participación en los hechos.
Ahora corresponderá a la investigación determinar qué sustancias contenían exactamente las botellas, cuál fue su finalidad y las responsabilidades penales que pudieran derivarse de su utilización contra los militares.
Para Tribuna Benemérita, más allá de las consecuencias judiciales que finalmente se determinen, el episodio vuelve a dejar una cuestión sobre la mesa: los agentes y militares desplegados en Ceuta no pueden convertirse en un objetivo mientras cumplen una misión de seguridad en una situación excepcional.
La sucesión de agresiones registrada durante las últimas semanas refuerza la necesidad de que las administraciones responsables garanticen a los efectivos desplegados los medios, la protección y el respaldo jurídico necesarios para desarrollar su cometido con seguridad.








































































