
La Guardia Civil de Navarra ha desarticulado un grupo criminal itinerante especializado en el robo de grandes cantidades de cableado de cobre en empresas navarras, causando a tres de ellas ubicadas en las localidades de Caparroso, Artajona y Cárcar, pérdidas valoradas en 169.166 euros.
La operación, que refleja el compromiso de la Guardia Civil en la lucha contra la delincuencia organizada, ha culminado con la identificación y detención de seis varones de nacionalidad rumana, con edades comprendidas entre los 20 y 35 años, acusados de perpetrar estos robos.
Una banda con alta movilidad geográfica
El grupo delictivo, caracterizado por su alta movilidad geográfica, operaba de manera coordinada y se desplazaba por diferentes provincias españolas para cometer sus robos. Según fuentes de la investigación, los detenidos aprovechaban la vulnerabilidad de empresas industriales y agrícolas, sustrayendo grandes cantidades de cableado de cobre, un material de alto valor en el mercado negro debido a su uso en sectores como la construcción y la electrónica. En uno de los casos, los delincuentes llegaron incluso a utilizar una excavadora de la propia empresa afectada para facilitar el robo, lo que evidencia su audacia y planificación.
La investigación, liderada por el Equipo ROCA de Tafalla, se inició tras las denuncias presentadas por las empresas afectadas, que reportaron pérdidas significativas. Los agentes recopilaron pruebas clave, como grabaciones de cámaras de seguridad, testimonios y análisis forenses, que permitieron rastrear los movimientos del grupo. La Guardia Civil destaca que la alta movilidad de los delincuentes complicó las pesquisas, ya que actuaban de forma itinerante, dificultando su localización.
Impacto económico y judicial
Las tres empresas afectadas, ubicadas en Caparroso, Artajona y Cárcar, han cuantificado las pérdidas en un total de 169.166 euros, una cifra que refleja el impacto económico de estos robos en el tejido industrial de Navarra. El cobre, cuyo precio en el mercado internacional ha experimentado un alza en los últimos años, se ha convertido en un objetivo prioritario para bandas organizadas, lo que ha llevado a la Guardia Civil a reforzar sus esfuerzos en este tipo de delitos.
Tras la detención de los seis sospechosos, las actuaciones y pruebas recopiladas han sido puestas a disposición de los Juzgados de Tafalla, que ahora lideran la instrucción judicial del caso. Los detenidos enfrentan cargos por robo con fuerza, y no se descarta que puedan estar vinculados a delitos similares en otras regiones de España, dado su modus operandi itinerante.
El papel de los Equipos ROCA
El Equipo ROCA de la Guardia Civil, especializado en la prevención y persecución de delitos en el ámbito rural e industrial, ha sido clave en esta operación. Creados en 2013 para combatir los robos en explotaciones agrícolas y ganaderas, los equipos ROCA han ampliado su ámbito de actuación para incluir delitos como el robo de metales, que afecta tanto a empresas como a infraestructuras públicas. En este caso, la experiencia y la capacidad operativa del equipo de Tafalla han permitido desmantelar una red que operaba con gran eficacia y rapidez.
Contexto y relevancia
El robo de cobre no es un delito aislado en Navarra ni en el resto de España. La creciente demanda de este metal en los mercados internacionales ha incentivado la actividad de grupos criminales organizados, que ven en el robo de cableado una fuente de ingresos rápida y lucrativa. Estos delitos no solo generan pérdidas económicas para las empresas, sino que también pueden comprometer la seguridad de infraestructuras críticas, como redes eléctricas o de telecomunicaciones.
La Guardia Civil de Navarra, que recientemente celebró su 181 aniversario reafirmando su "vocación de servicio", continúa trabajando para garantizar la seguridad en la comunidad foral, enfrentándose a retos como el crimen organizado y la protección del tejido empresarial. Esta operación es un ejemplo de su labor incansable en la lucha contra la delincuencia, especialmente en un contexto en el que las asociaciones de la Guardia Civil han alertado sobre posibles reducciones de efectivos en regiones como Navarra, País Vasco, Cataluña y Canarias.
Colaboración ciudadana
La Guardia Civil ha hecho un llamamiento a la ciudadanía y a las empresas para que extremen las medidas de seguridad en sus instalaciones y denuncien cualquier actividad sospechosa. La colaboración entre el sector privado y las fuerzas de seguridad es fundamental para prevenir este tipo de delitos y garantizar una respuesta rápida ante cualquier incidente.
Con esta operación, la Guardia Civil envía un mensaje claro a los grupos delictivos: su capacidad de investigación y respuesta sigue siendo una herramienta eficaz para proteger a la sociedad navarra y combatir el crimen organizado.












































































