
La Guardia Civil ha interceptado en la provincia de Tarragona un vehículo que transportaba casi 79 kilogramos de hachís ocultos en un sofisticado doble fondo. El operativo, llevado a cabo en la autopista AP-7, en el término municipal de Camarles, culminó con la detención del conductor por un delito contra la salud pública.
El vehículo, que circulaba en dirección norte, llamó la atención de los agentes durante un control rutinario debido al fuerte olor a hachís que emanaba de su interior y al comportamiento nervioso del conductor, único ocupante del automóvil. Tras una inspección minuciosa, los efectivos descubrieron un compartimento oculto equipado con un mecanismo hidráulico, donde se hallaban cuidadosamente empaquetados los 79 kg de hachís, con un valor estimado en el mercado negro de 143.000 euros, aunque su precio podría multiplicarse en países de Europa central y del norte.
El detenido, con antecedentes por delitos similares, fue puesto a disposición judicial en Tortosa, donde el juez ordenó su ingreso inmediato en el centro penitenciario de Mas d’Enric, en El Catllar (Tarragona). Este caso pone de manifiesto la persistencia del tráfico de estupefacientes a través de rutas estratégicas como la AP-7, un corredor clave entre el sur de España y el resto de Europa.
La operación, que forma parte de los esfuerzos continuos de la Guardia Civil para combatir el narcotráfico, destaca por la precisión y eficacia de los agentes, quienes lograron desmantelar un intento de distribución de droga a gran escala. Las autoridades han señalado que seguirán intensificando los controles en las principales vías de comunicación para frenar este tipo de actividades ilícitas.
Este suceso reafirma el compromiso de las fuerzas de seguridad en la lucha contra el tráfico de drogas, enviando un mensaje claro a las redes criminales que operan en la región: la vigilancia y la determinación de las autoridades no dan tregua












































































