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Excmas. e Ilmas. autoridades, señor alcalde, mi teniente coronel, compañeros de Guardia Civil, Policía Nacional y Local, Protección Civil, amigos, buenos días
Para comenzar este acto, quisiera primero darles la bienvenida al mismo y citar una frase que define a la perfección, lo que pretende este humilde homenaje, “RECONOCER EN UNOS POCOS LOS MÉRITOS DE MUCHOS”
En este acto vamos a reconocer la labor humanitaria y los valores de la Guardia Civil, y quiero recalcar especialmente esto, la labor humanitaria y los valores de TODA la Institución, así como los valores y principios que rigen la actividad profesional de policías y militares, tan similares a los nuestros, que hace de todos vosotros referentes para la sociedad a la que servís, y reconocer igualmente a esas personas que sin pertenecer a nuestro colectivo luchan para que los valores que presiden la labor profesional y personal en sus respectivos ámbitos de actuación, hagan una sociedad mejor.
En definitiva, hoy vamos a reconocer valores y principios que os hacen especiales.
Por poneros en antecedentes, de lo que es este Memorial y por qué del mismo, nació por una necesidad personal, de agradecer públicamente la actuación de los dos compañeros de tráfico, que rescataron a mi nieta de tres años del amasijo de hierros en que se convirtió el coche que yo mismo conducía, tras el accidente en que falleció María Jesús, mi esposa, mi amiga, mi confidente y mi compañera de viaje durante 39 años.
Un Memorial en su nombre, para agradecer la actuación de la Guardia Civil y recordar sus bondades y sus cualidades humanas, que hoy sirve, tras la creación de los Premios Fiel en el Deber que hoy vais a recibir, para resaltar y premiar los valores de los que todos estáis imbuidos.
Dice el artículo 7º de nuestra Cartilla, donde el Duque de Ahumada plasmó los valores y principios que todos los guardias hemos observado durante los 179 años de existencia del Cuerpo policial más antiguo de España que ha venido prestando servicio y ayuda a la sociedad española de forma ininterrumpida, que “El Guardia Civil no hace más que cumplir con su deber, y si algo debe esperar de aquel a quien ha favorecido, debe ser sólo un recuerdo de gratitud”, y ese recuerdo de gratitud es el que hoy la sociedad, de la que formo parte, os quiere tributar, un pequeño recuerdo de gratitud, que todos vosotros, guardias civiles, policías, militares y personal civil merecéis.
Hoy que estamos realizando un homenaje a la mujer guardia civil en su 35 aniversario y a nuestras oficiales en el 30 aniversario de la llegada de la primera de ellas, Cristina Moreno, que hoy nos acompaña y que recordaremos el 40 aniversario de la creación de la figura del Guardia Civil Auxiliar, me vais a permitir que me dirija especialmente a mis compañeras para decirles, que el sólo hecho de que hoy recibáis este reconocimiento, da cuenta de lo importante de vuestro trabajo, de vuestro esfuerzo, lo necesario de vuestra presencia y de vuestro ejemplo, con los que habéis engrandecido a nuestra querida Institución.
Y dirigiéndome a todos los galardonados y a todos los presentes, deciros que hoy vamos a reconocer valores como, la honestidad, la educación, el sentido del deber, el subordinar la felicidad personal, incluso la propia vida, al bienestar de los demás, vamos a reconocer la austeridad, la moderación, la solidaridad, la humanidad, el compromiso, la responsabilidad y la amistad, principios y valores en los que habréis reconocido, los que la conocisteis, a María Jesús, pero si a estos valores les sumamos los de disciplina, sacrificio, abnegación, lealtad, constancia, compañerismo, además de vocación de servicio, y espíritu benemérito, nos vendrá a la mente la imagen de un guardia civil, y si además añadimos dignidad y entrega, valores que compartimos con nuestros hermanos de Policía Nacional o los de valor, excelencia profesional y amor a la Patria, que compartimos con nuestras Fuerzas Armadas, entenderéis que no hay nada con más sentido que este acto para premiar vuestros valores, enmarcado en un Memorial dedicado a una mujer con grandes valores y fuertes principios y convicciones.
Este acto, en definitiva, va de personas buenas reunidas hoy aquí, en torno a la figura y al recuerdo póstumo de una buena persona, tan grande que siempre estuvo pendiente de los demás, y tan humilde que nunca dio importancia a lo que hacía, pero, sobre todo, reunidos para reconocer vuestro trabajo, vuestro esfuerzo, vuestra dedicación y vuestro ejemplo para la sociedad, que en muchos casos no le damos a vuestro trabajo, la importancia que tiene, porque lo que para nosotros es lo extraordinario, para vosotros es lo normal, lo cotidiano.
Como guardia civil que soy, me siento orgulloso de todos vosotros y como director de Tribuna Benemérita, muy honrado por vuestra respuesta y vuestra presencia en este acto, os puedo decir que ser guardia civil, para mí al menos lo es, es un concepto de vida, que determina una forma de actuar, de pensar, de ser y de vivir, porque guardia civil se es las 24 horas del día y hasta la muerte, y sé, porque así me lo han trasmitido compañeros policías y militares a los que aprecio, que para vosotros es exactamente lo mismo, una forma de entender la vida dedicada en cuerpo y alma al servicio a los demás.
Volviendo a nuestra Cartilla, autentica guía de valores para los guardias civiles, y a ese artículo 7º del que os hablaba, los guardias civiles nunca esperan en sus actuaciones ningún recuerdo de gratitud, más allá de la satisfacción por el deber cumplido, …el sacrificio, arriesgar su integridad física hasta llegar a dar incluso su propia vida por los demás, va implícito en su forma de ser, y de actuar, como demostraron Irene, José Ángel y Dámaso, ejemplos de profesionalidad y de virtudes beneméritas, ellos dieron ejemplo de las virtudes y principios institucionales de las que hemos hablado y que todo guardia civil, policía o militar, independientemente, del cuerpo, del destino, especialidad o empleo, lleva dentro
Quiero destacar, que en todos los guardias civiles, policías o militares, como en el caso de nuestros tres compañeros citados y a los que hoy vamos a rendir un sentido tributo, esos valores institucionales, son naturales, van implícitos en la forma de ser de cada guardia, policía o militar, como lo eran los que describían el día a día de María Jesús, y a las personas que sin pertenecer a nuestros colectivos también vamos a distinguir en este acto, valores que además se mantienen en todos nosotros como ideas universales, como conceptos superiores e independientes al margen de ideologías o de tendencias políticas y que mantienen una clara permanencia en el tiempo, esos valores son la esencia que ha permitido que hoy seáis premiados.
Llegando al final de mi intervención, quiero pedir a Nuestra Madre, la Virgen del Pilar, que os proteja bajo su manto a todos vosotros, para que vosotros a su vez podáis seguir protegiéndonos, pidámosle protección, como la pedía cada noche María Jesús, a las advocaciones marianas por las que sentía más fervor, Nuestra Patrona la Virgen del Pilar y la Patrona de Lillo, la Virgen de la Esperanza, por todos nosotros, guardias civiles, policías y militares, a los que respetaba y quería.
Por último y para terminar, permitidme deciros que la elección no fue fácil, ya que todos vosotros podríais estar en cualquiera de las categorías de estos premios, tan difícil fue que tuvimos que pedir ayuda a personas con criterio, y desde aquí quiero dar las gracias a Carmen, Laura, Begoña, Lucía, Antonio, Fernando, Marco, Daniel, que ante nuestra llamada no dudaron en dejarlo todo y acudir en nuestra ayuda, conformando así un jurado de hombres y mujeres justos, os aseguro que para ellos tampoco fue fácil, ya que todos os merecíais estar hoy aquí, permitidme igualmente que de las gracias a los padres de Irene y José Ángel que nos honran con su presencia en este acto y a Aurora y Mónica, que me han permitido que tribute mi particular homenaje a un hombre que lo dio todo por la Guardia Civil y los guardias civiles, sin serlo, que os agradezca a los miembros de RAGCE, AJPNE, HECAPE, HEVEAGUCI, ANGELES VERDES, IGC, APROGC, ACIME, MARQUES DE LAS AMARILLAS, AVT, Fundación WOMAN WEEK, ECOFIN, PROTECCIÓN CIVIL, que nos acompañáis en este acto de reconocimiento a los valores y principios institucionales y que hoy os habéis congregado en nuestra localidad, la de María Jesús, para dar testimonio de vuestro cariño y respeto a los galardonados en este Memorial dedicado a “una mujer con un corazón bello”, como la han definido quienes la conocían, una mujer que quiso y defendió las tres instituciones mejor valoradas por los españoles, Guardia Civil, Policía Nacional y Fuerzas Armadas y que veló por mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo, espero que vosotros, guardias civiles, policías y militares, en activo, reserva o retirados, miembros de Protección Civil, de la Seguridad Privada y de la sociedad civil, presentes en este acto, os sintáis reconfortados por este pequeño homenaje a los valores institucionales, que no deja de ser un homenaje para todos vosotros.
Muchas gracias.











































































