
Más de 3.000 niños han convertido este jueves la plaza de toros de Ciudad Real en un gran aula al aire libre, con risas, gritos de emoción y un mar de banderitas de España agitándose entre las gradas.
Más de 3.500 alumnos de 24 colegios de la capital, acompañados por unos 250 profesores, han asistido a la gran exhibición de medios de la Guardia Civil, una cita que ha tenido tanto de espectáculo como de una lección de cómo trabaja el cuerpo.
La música, la animación y la expectación infantil han marcado la mañana desde el primer momento. Los escolares, sentados en los tendidos, han coreado consignas, han hecho la ola y han aplaudido con entusiasmo a cada unidad del cuerpo que desfilaba por el albero. No faltaban los teléfonos móviles grabando los helicópteros sobrevolando el coso, los perros detectando explosivos o los agentes descendiendo por cuerdas en simulacros de rescate. También se han recreado intervenciones en manifestaciones y situaciones de secuestro, despertando la curiosidad de los más pequeños ante la variedad de tareas que desempeña la Guardia Civil.
El subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño, ha asegurado que "lo que estamos celebrando no es un espectáculo, sino una lección de vida". Ha destacado que "hoy nos acompañan más de 3.500 alumnos que van a poder mirar a los ojos a la Guardia Civil y ver qué hay detrás de los uniformes verdes, algo que en la capital no se ve tanto porque la seguridad ciudadana corresponde a la Policía Nacional". Broceño ha agradecido al coronel jefe de la Comandancia y a los colegios su implicación para convertir "la Plaza de Toros en el aula más grande de la ciudad, donde se despiertan admiración, respeto y convivencia hacia quienes nos protegen cada día".
Durante más de dos horas, las unidades participantes —entre ellas el Equipo Pegaso, la USECIC, GEAS, Servicio Cinológico, GEDEX, Policía Judicial, SEPRONA, Subsector de Tráfico, el helicóptero del Servicio Aéreo y el Servicio de Montaña— han realizado demostraciones prácticas de su trabajo diario. Desde rescates acuáticos simulados hasta ejercicios de defensa personal, el público ha seguido con atención cada movimiento, aplaudiendo las intervenciones más espectaculares.
El coronel jefe de la Comandancia, Juan Antonio Valle Gómez, ha explicado que esta exhibición "forma parte de una programación que realizamos de manera rotatoria por distintas localidades de la provincia, con motivo de festividades como el Día del Pilar". Ha añadido que "queremos acercar nuestro trabajo a la ciudadanía y, si además conseguimos despertar alguna vocación entre los más pequeños, bienvenida sea".
Valle ha detallado que tras la exhibición dinámica se ha instalado una exposición estática en la que "los alumnos o cualquier persona pueden ver de cerca el material, subirse a las motos o hacerse un carné infantil de guardia civil".
El ambiente festivo y familiar ha sido también destacado por el delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes, José Jesús Caro Sierra, quien ha señalado que "es un placer estar en un acto en el que educación y seguridad se dan la mano para construir ciudadanía". Ha subrayado que "educar no sólo es transmitir conocimientos, también es formar en valores, y para ello hay que salir de las cuatro paredes del aula para construir aulas abiertas donde todos seamos protagonistas".
Por su parte, el concejal de Seguridad Ciudadana, Miguel Hervás, ha agradecido a la Guardia Civil "su labor incansable velando por la seguridad y el bienestar de los ciudadanos". Ha recalcado que "qué mejor manera que hacerlo en la Plaza de Toros, un espacio que hoy sirve de aula abierta para 2.400 escolares de Ciudad Real que vivirán una clase magistral sobre la importancia de los cuerpos de seguridad del Estado".
El momento más esperado ha llegado cuando ha entrado en escena el helicóptero del Servicio Aéreo para simular un rescate de un agente y un perro, que han quedado suspendidos sobre el ruedo ante el asombro general de la chavalería. La plaza entera se ha puesto en pie entre aplausos. Al terminar, algunos niños saludaban a los agentes con la mano, otros se hacían fotos con los perros o con la lancha del Seprona, porque en las inmediaciones del coso taurino también había diferentes puestos que enseñaban algunas de las funciones del cuerpo. Al final, muchos se han marchado con una sonrisa.
Fuente: Tribuna Ciudad Real
Fotos: Tomás Fernández de Moya











































































