
El general-jefe de la Guardia Civil en la zona que aglutina a las provincias vascas y también la demarcación de Treviño, José Antonio Mingorance, ha destacado que el cuerpo continúa investigando los 300 crímenes de ETA sin resolver, que ha liberado en los últimos meses a 30 víctimas de trata y que ha desarticulado organizaciones de cibercrimen que habían logrado ilícitamente 100 millones de euros en beneficios.
El acto ha estado condicionado por las obras que se están llevando a cabo en la comandancia de Sansomendi. Se está levantando un nuevo edificio para la unidad de control de armas y explosivos y se están reformando las viviendas dentro de la casa-cuartel. Con música de una “banda de guerra” del Ejército que ha amagado en los ensayos con tocar el 'Cara al sol' franquista, han desfilado un grupo del GAR (unidad antiterrorista de elite), agentes de la propia base y unidades especializadas como los guías caninos, pilotos de helicópteros o el equipo aeroportuario. Como anécdota, para delimitar el espacio del acto se han usado cintas de compañías aéreas como Ryanair o Iberia.
Entre las personas condecoradas, quien ha recibido más aplausos ha sido Javier Manuel Pernía Casas. Ha recibido el premio “tricornio amigo” porque desde 2008, momento del atentado, coloca regularmente flores en el antiguo cuartel de Legutio, en Álava, atacado por ETA y donde murió asesinado Juan Manuel Piñuel. Este vitoriano trabajaba entonces en Otxandio y pasaba todos los días por el lugar de los hechos, aunque no conocía ni a la víctima ni a nadie en la Guardia Civil.
La alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria, se ha sumado a los actos de la fiesta de España y de la Guardia Civil en el País Vasco. Es la primera vez en casi una década que un cargo institucional local vasco asiste a la conmemoración del 12 de octubre, aunque sí es habitual la presencia de mandos uniformados de la Ertzaintza.
La nueva alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria (PSE-EE), que ya había estado presente en la festividad reciente de la Policía Nacional, ha asistido a la parada militar en el acuartelamiento de este cuerpo en Sansomendi e incluso ha participado en la entrega de condecoraciones. No lo han hecho en décadas los alcaldes de Bilbao o San Sebastían y los precedentes hay que encontrarlos cuando el PP gobernó en Álava por última vez, de 2011 a 2015. Sí han estado también, como es costumbre, mandos uniformados de la Ertzaintza.











































































