
"Excelentísimo Sr. Subdelegado del Gobierno de España en Burgos Ilmo Sr. Coronel Delegado de Defensa Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades Civiles y Militares Señores Oficiales, Suboficiales, Cabos y Guardias Civiles. Estimados Familiares y Amigos del Cuerpo de la Guardia Civil. Señoras y Señores.
Debo iniciar este discurso agradeciendo que nos hayan acompañado en este acto en el que recordamos la aprobación del Real Decreto por el que se creaba el Cuerpo de la Guardia Civil. El 13 de Mayo de 1844, hace justamente hoy 181 años, D. Ramón María Narváez, Presidente de Gobierno y Ministro de la Guerra presentaba el Real Decreto que creaba la Guardia Civil. No obstante, el verdadero promotor de esta aspiración era el mariscal de campo D. Francisco Javier Girón y Ezpeleta Las Casas y Enrile, II Duque de Ahumada y V Marqués de las Amarillas, quien se encargaría a la postre de crear cuyo objetivo era: “la conservación del orden público, la protección de las personas y las propiedades (…) y el auxilio que reclame la ejecución de las leyes”.
Así, el Duque de Ahumada, quien sería nuestro 1er Director General, proyectó un cuerpo que, gracias a los atributos con los que nació, comenzó desde edad temprana a cosechar los éxitos que le han permitido perdurar, y continuar sirviendo. Así, por un lado, su despliegue integral por todo el territorio garantizaba algo que no se había conseguido hasta la fecha, y que era la presencia continuada de una representación del Estado que mantuviera el buen orden y la seguridad pública, tanto en entornos rurales como en las vías de comunicación. Por otro lado, se le estableció una naturaleza militar, pero con una dependencia a efectos del servicio del poder civil, y en auxilio de lo que requirieran las autoridades judiciales.
Estas fueron dos de sus principales señas identificadoras, y que nos permiten estar celebrando hoy este acontecimiento.
No obstante, a lo largo de estos 181 años, esta Institución ha sabido adaptarse no solamente a una sociedad cambiante, en la que siempre se ha sabido integrada y apreciada, sino además a un entorno tecnológico que nos ha impulsado a permanecer en continuo movimiento para buscar las mayores cotas de eficiencia y calidad. Todo esto ha sido promovido por nuestro principal motor: el inquebrantable deseo servir a España y a todos sus ciudadanos, sin importar su religión, género, raza o afiliación.
Por otro lado, quiero trasladar mi más profunda felicitación a todos los componentes que hoy habéis recibido una condecoración. No me cabe ninguna duda de que esta recompensa no es sino el fruto de un árbol que durante años ha sido regado con vuestro esfuerzo, dedicación y abnegación en momentos en los que otros hubieran decaído.
Deseo que disfrutéis orgullosos de este día junto con vuestros familiares y amigos, con una honda satisfacción del deber cumplido, y un anhelo incansable por continuar siendo ejemplo de virtudes y valores de nuestra Institución.
Aunque no ha podido estar hoy presente, quiero trasladar en la distancia mi agradecimiento al Coronel D. Alfonso Martín Fernández, por su infatigable labor durante estos últimos 8 años al mando de la Comandancia de Burgos, y que a partir de ahora iniciará un nuevo proyecto al mando de la Comandancia de Castellón, donde estamos seguros todos los que hemos tenido la suerte de trabajar con él que cosechará notables éxitos.
No obstante, no debe existir preocupación alguna por este cambio, puesto que la próxima incorporación del Teniente Coronel D. José Javier González dará continuidad al trabajo que viene desarrollando la Guardia Civil en esta provincia.
Igualmente, resulta obligado acordarnos de nuestros veteranos. Esto es un compromiso histórico con aquellos que, no solo se mantuvieron firmes y serenos ante los eventos más duros de la Historia moderna de España, sino que además pusisteis los cimientos de lo que hoy es la Guardia Civil.
Así, aunque haya finalizado vuestra etapa en el Cuerpo, no cejaremos en seguir invitándoos a nuestros cuarteles y celebraciones, puesto que la herencia que hemos recibido de vuestras manos no la medimos en monedas ni oro, sino en algo infinitamente más valioso: el ejemplo, los valores y principios que nos habéis transmitido.
Como es merecido, deseo dedicar unas palabras a nuestras familias, que aunque no forman parte de la plantilla del Cuerpo, resultan ser un consuelo y apoyo férreo en los momentos más difíciles. Así, nunca les podremos estar suficientemente agradecidos por ser un faro en el hogar, ante las tempestades que nos obliga a enfrentar nuestra profesión.
Finalmente, quiero recordar a quienes dieron su vida por España. Nunca podremos compensar ese ingente sacrificio. Lo dieron todo. Ahora nos toca a los que nos quedamos mantener vivo su recuerdo y rendirles siempre el homenaje que se merecen. A sus familias les envío mi más profundo y sincero apoyo y afecto.
Teniente, mande firmes.
¡Guardias Civiles! Repetid conmigo: VIVA ESPAÑA, VIVA EL REY VIVA LA GUARDIA CIVIL!"











































































