
Desarticulado un grupo criminal dedicado al hurto de tubos y aspersores de aluminio en la comarca de Tierra de Pinares. El material sustraído era trasladado y vendido en un centro de reciclaje de Valladolid. El material de riego sustraído está valorado en 31.500 €
19 de mayo de 2026. La Guardia Civil de Valladolid, en el marco de la operación “LUMIRO”, ha detenido a tres personas, dos hombres y una mujer, con edades comprendidas entre 50 y 53 años, como presuntas autoras de un delito de pertenencia a grupo criminal y de un delito continuado de hurto agravado tras la sustracción de material de riego, tubos de aluminio y aspersores, procedente de tres explotaciones agrícolas de los municipios de Tudela de Duero, Santibáñez de Valcorba y Traspinedo, valorado en 31.500 euros.
La investigación comenzó cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de varios hurtos cometidos entre diciembre de 2025 y abril de 2026 en explotaciones agrícolas de la comarca de Tierra de Pinares. Los propietarios denunciaron la desaparición de 870 aspersores de aluminio y 1.590 tubos de riego, aprovechando los autores la inactividad propia de la época del año.
Ante estos hechos, los agentes realizaron inspecciones en chatarrerías y centros de reciclaje, localizando en uno de ellos una cantidad significativa de tubos de aluminio compatibles con los utilizados en riego agrícola, algunos de ellos cortados, lo que levantó sospechas sobre su procedencia.
Tras solicitar y analizar los libros de registro y albaranes del establecimiento, los investigadores detectaron 29 operaciones de venta realizadas por dos personas sin relación con el sector agrario, que habrían entregado 3.400 kg de aluminio entre marzo y abril.
Posteriormente se identificó a una tercera persona, encargada del transporte del material sustraído hasta el centro de reciclaje.
Los detenidos residían en una de las localidades afectadas, lo que les proporcionaba conocimiento de las parcelas y de los caminos agrícolas secundarios, permitiéndoles actuar sin levantar sospechas. Operaban durante la noche, desmontando rápidamente los elementos de riego para facilitar su venta como aluminio de primera, no como simple chatarra, obteniendo así un beneficio económico inmediato.
El perjuicio económico para los agricultores supera ampliamente el valor del metal sustraído, ya que la reposición del material y la interrupción del riego generan pérdidas adicionales.
La Guardia Civil ha instruido las correspondientes diligencias, que fueron puestas a disposición judicial.











































































