
El conductor circulaba bajo la influencia de alcohol, con temeridad manifiesta, además arrojó resultado positivo en el test de drogas. Un operario estuvo a punto de ser atropellado y el vehículo continuó la marcha, saliéndose de la vía poco después colisionando contra un muro de contención
30 de abril de 2026: El Sector de Tráfico de la Guardia Civil de Asturias ha investigado a un varón de 25 años, vecino de Pontevedra, tras protagonizar una conducción temeraria en un tramo de vía en obras con presencia de maquinaria y operarios.
Los hechos tuvieron lugar en la tarde del pasado día 17 de marzo, en la carretera AS-112 (Ujo-San Isidro), en el km 42,000, dentro del término municipal de Aller.
Se trata de una carretera de montaña con trazado sinuoso, curvas de reducida visibilidad y una acusada pendiente. En ese momento, la calzada se encontraba restringida a un único carril debido a los trabajos de mantenimiento, que estaban correctamente señalizados, con limitación de velocidad y prohibición de adelantamiento.
El conductor de un turismo no respetó la señalización establecida, adelantó a un vehículo ignorando las indicaciones del personal de la obra e invadió el carril contrario tras rebasar una línea longitudinal continua.
Esta maniobra generó una situación de grave riesgo para el trabajador encargado de la regulación, quien tuvo que apartarse bruscamente de la trayectoria del vehículo para evitar ser atropellado. Tras este incidente, el vehículo continuó la marcha.
Una patrulla del Destacamento de Tráfico de Mieres fue alertada por el Centro Operativo de Tráfico (COTA) sobre la circulación irregular de dicho turismo en el tramo. A unos 4 kilómetros del lugar, el vehículo se salió de la vía por el margen derecho y colisionó contra un muro de contención, resultando con daños materiales. Una vez localizado, sus dos ocupantes manifestaron que el conductor había abandonado el lugar tras el siniestro sin aportar información que permitiera su identificación.
Con el fin de esclarecer los hechos, los agentes procedieron a la identificación de los ocupantes y a la realización de las pruebas de alcoholemia y drogas. Uno de ellos, un varón que presentaba síntomas compatibles con la ingesta de alcohol, arrojó tasas de 0,51 mg/l y 0,54 mg/l en aire espirado, así como un resultado positivo en THC en el test indiciario. Este positivo fue confirmado posteriormente por el laboratorio de referencia.
El Equipo de Investigación de Siniestros (EIS) de Luarca, perteneciente a la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) del Sector de Tráfico de Asturias, asumió la investigación.
Durante 18 días se practicaron diligencias, incluyendo declaraciones testificales, inspecciones oculares e informes técnicos, así como actuaciones orientadas a la identificación del conductor del vehículo.
Como resultado de las actuaciones practicadas, se determinó que el varón inicialmente identificado como ocupante era, en realidad, el conductor en el momento de los hechos. En coordinación con la UNIS del Subsector de Tráfico de Pontevedra, donde tenía fijada su residencia, se le investigó como presunto autor de dos delitos contra la seguridad vial por conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y conducción con temeridad manifiesta, poniendo en peligro la vida e integridad de las personas.
Las diligencias fueron remitidas al Tribunal de Instancia de Lena.
Los hechos investigados podrían ser constitutivos de delitos contra la seguridad vial, que conllevan las siguientes penas:
Delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas: Prisión de 3 a 6 meses, o multa de 6 a 12 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, y privación del derecho a conducir vehículos a motor de 1 a 4 años.
Delito de conducción con temeridad manifiesta, poniendo en peligro la vida o integridad de las personas: Prisión de 6 meses a 2 años y privación del derecho a conducir vehículos a motor de 1 a 6 años.
RECOMENDACIÓN.
La Guardia Civil recuerda la importancia de respetar la señalización en los tramos en obras y adecuar la velocidad a las condiciones de la vía.
Asimismo, se destaca la especial vulnerabilidad de los operarios que desempeñan su labor en la calzada y cuya seguridad depende, en gran parte, del cumplimiento estricto de las normas de circulación por parte de los usuarios de la vía












































































