
La Guardia Civil refuerza Ceuta con más efectivos tras los intentos de entrada masiva de inmigrantes de los últimos días
La Guardia Civil en Ceuta activó una "alarma" debido " en un primer lugar a la difusión de vídeos que animaban a cruzar a nado el espigón del Tarajal en la madrugada del pasado domingo 15 de septiembre, y a los intentos de entrada masiva a la ciudad desde la vecina Castillejos, frustrados en primera instancia por la gendarmería y las fuerzas auxiliares marroquíes
Fuentes consultadas por la agencia EFE explicaron que los refuerzos de la Guardia Civil son "humanos y materiales". A primera hora del viernes llegó a la ciudad autónoma una patrullera.
Por su parte al otro lado de la frontera, las autoridades marroquíes aumentaron el control y la vigilancia en la ciudad más cercana a Ceuta, Castillejos (Fnideq), con un amplio despliegue policial, que el domingo efectuaron centenares de detenciones.
Hace semanas instalaron igualmente decenas de vallas para dificultar el acceso a la playa, mientras el pasado miércoles detuvieron a 60 personas entre Tánger y Tetuán, sospechosas de crear y difundir "noticias falsas" en redes sociales que instigan a la organización de "operaciones masivas de inmigración ilegal", según la policía marroquí.
Muchas de esas publicaciones señalaban el 15 de septiembre como el día en que debían organizarse para lanzarse al mar.
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, pidió, el viernes 13 ,"tranquilidad" a los ceutíes ante la "alarma" generada. "Ceuta está segura", aseguró en una entrevista concedida al programa 'Despierta Andalucía', de Canal Sur.
"Esta es una sociedad madura y tenemos plena confianza en nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, por lo que esperamos que esta alarma no va a llegar a consumarse aunque nos pone en evidencia que esta frontera sur de España y Europa en África vive en un estado de inquietud permanente y requiere de una atención prioritaria y especial", ha afirmado.
Vivas ha vuelto a recordar que el fenómeno migratorio "es un asunto de Estado" y que no puede depender únicamente "de una ciudad de apenas 18 kilómetros cuadrados y con unos condicionantes para el desarrollo económico sin parangón en el resto de España, salvo en Melilla".












































































